Pasen y vean las nuevas pruebas de la desidia y el abandono del Gobierno del Ayto de Pozuelo y que están dejando el centro de la Villa más rica de España llena de aspectos tercermundistas

Continuamos con nuestros paseos…
Para enseñarle a un amigo que nos visita el centro de Pozuelo pueblo tenemos que recorrer el desierto de suelo de mal granito que forma el centro de nuestra villa. Comenzamos por la actual Plaza Mayor, que con frecuencia es la sede cal campeonato de fútbol infantil, no sabemos si caribeño o norteafricano, y entramos en la Plaza del padre Vallet.
Al que viene de fuera le sorprenden una docena de maceteros en cada uno de los cuales hay colocada una planta que como nadie sabe su nombre de verdad la gente las llamó en su momento “ulecia”. Lo original del nombre se debe a que cuando se hizo el desierto granítico era concejal, pozuelero cien por cien, el ingeniero agrónomo don Carlos Ulecia a quien le dolía tanto espacio muerto.
Con el consejo de algún técnico del ayuntamiento decidió instalar los maceteros y poner en ellos las desconocidas plantas que la gente, con buen humor, llamó ulecias. Hoy siguen, salvo una que debió morir alcoholizada (hay al lado mesas de terraza de un bar) y que fue eliminada hace meses. Así sigue son que nadie del ayuntamiento intente reemplazarla por otra.

(Macetero en la Plaza del Padre Vallet donde han cortado la “ulecia”)
Dejamos la plaza y entramos en la calle Luis Béjar. Los cincuenta primeros metros están llenos de gente sentada en las terrazas de los bares y restaurantes que allí hay. Después comienza el cementerio de una docena establecimientos comerciales. Algún día daremos nuestra opinión al respecto.
Seguimos bajando la calle y a la derecha vemos un solar donde estuvo el bar el Norte en el que quienes hoy son cincuenteros en su juventud se dedicaban al botellín (al botellín, no al botellón) y a tontear. De ahí salieron bastantes matrimonios.
El edificio se tiró con la intención de levantar uno nuevo y más adecuado al lugar. Sus propietarios llevan ya muchos meses esperando que el Ayuntamiento les dé la licencia de obras.
(Algún día alguien debería explicarnos de forma racional porque en Boadilla se dan ese tipo de licencias en quince días y aquí se tarde, como mínimo, quince meses).
Llegamos donde acaba el túnel que comienza en la calle Sagunto y que discurre en su totalidad bajo la plaza. Para evitar que los pocos automóviles que en superficie pasan a su lado, al ir a la iglesia de la Asunción o a la calle del Viento, rompan la valla y caigan en el túnel se ha puesto un banco de hormigón.
Algunos automovilistas despistados han chocado con él y hoy, según dice uno de nosotros, sólo pueden sentarse quienes tengan el culo ligero porque si lo hace alguien con el trasero bien desarrollado el banco se romperá por la mitad. El Ayuntamiento tampoco se ha enterado de ese peligro.

(Banco en peligro de ruptura en la calle Luis Béjar)
Y seguimos caminando. Entramos en la calle Tahona. En la esquina donde se cruza con la calle Isidro Gómez, (en el número 14, en concreto) hay un edificio (con una hermosa palmera que soportó con entereza los destrozos que la Filomena hizo en otras) y que tiene el tejado semihundido.
Nos quedamos extrañados de que el ayuntamiento no haya obligado a repararlo o a derribar un edificio ruinoso que está en el centro del pueblo, que al parecer está abandonado y que tanto nos avergüenza a quienes amamos nuestra villa.
Un vecino nos aclara la anomalía: esa casa es propiedad del ayuntamiento; alguien dijo que habían visto junto a ella a unos presuntos okupas; el ayuntamiento se enteró y ordenó hacer la chapuza que tanto nos avergüenza para impedir el acceso de los descarados. Nos santiguamos.
Al regresar queremos visitar la iglesia. Vamos por la calle del Alamillo, una de las más antiguas de la villa (al menos en el nombre). Parte de ella ha sido convertida recientemente en otro solar que, por el aspecto, también será duradero.

(Casa propiedad del Ayuntamiento de Pozuelo en la calle Isidro Gómez)
Seguiremos paseando y denunciando tanta desidia y desinterés político que están logrando que el Gran Pozuelo de Alarcón parezca tercermundista…
Juan Pozuelo





