Pozuelo se deshumaniza: La asociación Bir Lehlu, tras prestar ayuda a los refugiados saharauis durante 25 años, se ha disuelto. Ya no habrá ayuda a ese pueblo que habla español

La asociación Bir Lehlu, con sede en Pozuelo, dedicada desde hace 25 años a prestar ayuda a los refugiados saharauis, ha aprobado su disolución. Éste ha sido el lamentable resultado del abandono de actividades fundamentales llevada a cabo por las juntas directivas desde hace algunos años, en una equivocada línea protagonizada por su secretario quien, a pesar de las advertencias que se le hicieron, no supo enderezar el rumbo emprendido, con las consecuencias que ahora sufrimos.
Bir Lehlu nació tras la primera llegada de niños saharauis, en acogida veraniega por familias de Pozuelo, hoy hace precisamente 25 años, el 4 de julio de 1995. La campaña fue entonces propiciada por el Ayuntamiento. Poco después, varias de las familias de acogida, algunas de las cuales habían viajado a los propios campamentos, llenas de ilusión por lo vivido, fundaron Bir Lehlu.
Pues bien, hace años que dejaron de venir niños a Pozuelo. Así desapareció la principal razón de ser de esta asociación.
La otra gran campaña anual que llevaba a cabo Bir Lehlu era el envío de ayuda humanitaria a los campamentos saharauis de Tinduf, situados en pleno desierto argelino. Se conseguían grandes camiones de segunda mano, a veces regalados por magníficas personas, que se llenaban hasta los topes con alimentos, medicinas, material sanitario, material escolar, ropa… que conseguían los socios por los más variados procedimientos.
Unas mercancías se conseguían en campañas realizadas directamente en supermercados e hipermercados por socios que recogían alimentos donados por los clientes. Otras lo eran en campañas en colegios. La tercera vía era a través de contactos establecidos con grandes entidades, como Unicef, Cruz Roja, Manos Unidas, parroquias, hospitales de Madrid….
Con todo ello, socios de Bir Lehlu llenaban personalmente los camiones, que también decoraban ellos mismos. Es fácil imaginar el espíritu solidario que se creaba con esa actividad entre socios y colaboradores.
Al abandonar todo lo anterior, Bir Lehlu se fue convirtiendo en una asociación “de despacho”, de gestión de proyectos. La desaparición de las anteriores actividades básicas hizo languidecer la asociación. Los socios se veían cada vez más apartados de los refugiados, se perdió el contacto directo con los niños, con la ayuda prestada de forma directa, sin intermediarios…
Todo eso, desgraciadamente, se acabó, y con ello la propia Bir Lehlu. Y lo menos que puedo hacer en estos tristes momentos es despedirme de los queridos socios que tanta ilusión y pasión pusieron en su desinteresada colaboración.
Decirles que ha sido un auténtico placer y honor compartir con todos ellos una causa tan noble como es la de acudir en ayuda del sufrido pueblo saharaui. Siempre quedará en mi corazón aquella lucha compartida por conseguir más y más ayuda; aquellas reuniones semanales; aquellas acogidas de niños en Barajas y aquellas despedidas tan tristes para todos; aquellas visitas de los niños al Bernabéu, a los museos del Ferrocarril y de la Aviación, al Parque Zoológico…
Estos fueron los primeros niños que vinieron…

Aquellas exposiciones de belenes que tanto beneficio de todo tipo nos daban; aquellas preparaciones de los camiones, búsquedas de mercancía humanitaria de todo tipo, llenado de los camiones a tope y despedida en su marcha hacia Tinduf…
Aquellas exposiciones, conferencias, con las que llegamos hasta Gran Canaria, conciertos, representaciones teatrales, con las que llegamos hasta el Real Coliseo Carlos III de El Escorial…
En fin, tales y tantas cosas hechas con toda ilusión y cariño hacia el pueblo saharaui. Todo eso es ya sólo un maravilloso recuerdo
Muchas gracias a todos por haberlo hecho posible.
Carlos Sánchez de Roda, Socio fundador de Bir Lehlu





