El Fantasma de don Agustín reflexiona sobre la decisión de “Penelope” Quislant de tejer la Empresa Municipal de la Vivienda cuando fue, precisamente, la que destejió SUMPASA

Suele suceder con frecuencia. ¡Quizás con demasiada!
No bien se ha sentado un nuevo inquilino en el sillón del poder y todo es empezar a desmantelar lo que había llevado a cabo el anterior. Debe ser algo así como pintar y cambiar los utensilios del baño cuando se alquila una casa anteriormente ya ocupada.
En esto de la política no se pinta ni se adecentan los baños, aunque en esta “Casa” también. A lo que se dedican es a desmontar lo que hicieron los anteriores sin reparar, en ni por un momento, en si es bueno, malo o regular. Basta con que lo hayan hecho “los otros” para quitarlo de en medio.
Es a lo que nos tienen acostumbrados cuando un nuevo partido se hace con el poder.
Pero aquí, en esta villa de Pozuelo, esa funesta manía de tejer y destejer cobra un tinte distinto. No es ya que hayan cambiado las siglas de los que gobiernan, es que ni siquiera ha cambiado la ocupante del sillón.
Nuestra Penélope de turno ha anunciado que va a poner en marcha una Empresa Municipal de la Vivienda. O lo que es lo mismo, que va a resucitar SUMPASA.
En un mandato me la cargo siendo concejal de Urbanismo y en otro la vuelvo a poner en marcha como alcaldesa. Es de esperar que no tenga aún otro, en el que la vuelva a hacer desaparecer. Aunque todo es posible.
¡No creo que aquí se esté esperando el regreso de Ulises!, pero así, haciendo y deshaciendo para empezar a volver a hacer, van dejando correr el tiempo y no solo se entretiene, sino que nos mantienen entretenidos a los demás.
¡Oiga!, ¿y si aprovecha el tirón y desmantela, de paso, la Gerencia de Urbanismo? ¿O, tal vez, lo va a dejar para anunciarlo en el próximo debate del estado del municipio? Así la cuadratura del círculo se podría conseguir. Todo seguiría igual, es decir sin funcionar, pero con nuevos organigramas.
¡Lampedusa era simplemente un becario comparado con lo que a los pozueleros nos ha tocado en suerte!
Lo de suprimir SUMPASA era, creo recordar, únicamente para ahorrar dinero a los contribuyentes. Porque sus fines, los mismos que ahora se invocan para poner en marcha la nueva empresa pública, no desaparecían y serían asumidos por Urbanismo.
¿Se quiere decir entonces, con el anuncio de la nueva creación, que los objetivos no se han cumplido desde entonces?
¿Tiene algo que ver en todo esto, sin ser malpensado, la futura puesta en marcha de ARPO y sus nuevos desarrollos?
No sé bien porqué pregunto. Nadie me va a contestar. Aunque escuchando, escuchando … ya me enterraré.
¡Ah por cierto! Debe ser por eso de la transparencia, pero los grupos políticos de la oposición van a tener entrada en el consejo de administración de la nueva empresa.
¡Ah, que también estaban en SUMPASA!
Lo dicho.
Don Agustín “El Fantasma del Torreón”






