Está muy bien eso de que la alcaldesa Quislant traiga (42 días después y más de 500 contagiados) 100.000 mascarillas a la villa, pero sobra pornografía política y falta transparencia

Hay que reconocer que la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón Susana Pérez Quislant podría dedicarse a la magia-potagia. Y es que, cuando más agobiada estaba por los vecinos de la villa y la séptima plata de la calle Génova 13 a causa de su pasividad gubernativa, se ha sacado de la chistera 100.000 mascarillas… Bueno, 300.000 pero, por ahora, solo han llegado 100.000. Enhorabuena…
Nadie sabe cómo (aunque me han dicho que huelen a Flores) pero ahí están las mascarillas. Y ahí está ELLA y su fiel y esforzado Eduardo Oria, en una sesión de pornografía política, retratándose para la posteridad…

¿Hacía falta que fueses tú, Susana, la que ayudases directamente? ¿No había empleados para hacerlo? ¿Cuántas cajas cogiste? Parece la misma en todas las fotos…
Perdona, no me acordaba que tú no has entendido nunca qué significa ser Alcaldesa de la Villa de Pozuelo de Alarcón… Creo, además, que no lo sabrás jamás.
Pero, oye, aquí están las mascarillas que necesitan los pozueleros y los trabajadores del Ayuntamiento. Eso sí, después de 42 días de haber estallado la crisis en Pozuelo aquel viernes que se cerró la Concejalía de Familia y Servicios Sociales; 32 días desde que la alcaldesa asumió todas las competencias municipales habidas y por haber; más de 500 vecinos contagiados oficialmente porque se habla de cifra cercana a los 1.500 no declarados y, desgraciadamente, un montón (nunca se sabrá cuantos) de muertos…
Ya tocaba, reina mora… Ya tocaba que hicieras algo.
Abro paréntesis. ¿Dónde está, por cierto, la concejala de Familia y Servicios Sociales Mónica García Molina? Cierro paréntesis…
Pero, insisto, me alegro de que hayan llegado las mascarillas y que se vayan a entregar el lunes buzón a buzón…
(Ojito que hay muchas urbanizaciones urbanas cerradas para eso de los buzones y, posiblemente, sin portero…)
Qué pena, no haberlas distribuido con la revista VIve Pozuelo… No pasa nada. El ahorro hubiera sido el chocolate del loro.
Pero, pese a la enhorabuena, no todo puede valer… No todo vale, claro…
La pregunta del millón es de dónde han salido estas 100.000 y las 200.000 que faltan y cuánto han costado…
Y lo digo, querida Susana por tu bien, para que no te acusen de parecerte al Presidente Pedro Sánchez… Hablo de Publicidad y Transparencia.
El Decreto que regula todas estas cosas exige publicidad y transparencia y no basta con que estas mascarillas huelan a flores… Estas cosas se deben saber porque, aunque esta operación sea buena para la villa, los contribuyentes debemos exigir claridad ya que somos los que, al final, pagamos la falla.
No es por comparar, pero el alcalde de Boadilla del Monte Javier Úbeda (ya siento ponerlo siempre de ejemplo) se las pidió al Banco Santander y el Banco Santander las compró. No hay nada que justificar. Fue una operación privada. Pero en Pozuelo no aparece patrocinador por parte alguna salvo que la alcaldesa Quislant lo oculte porque se quiera poner todas las medallas.
Pero por lo que se sabe, la señora alcaldesa las ha comprado con dinero público. Con dinero de todos. Y está muy bien que lo haya hecho pero también sería bueno que, una vez repartidas, nos explique de dónde han salido y cuánto han costado… Lo exige la ley.
La ley exige, querida Susana, y bien lo saben Gonzalo Cerrillo, Pilar Garrido, José Luis San Segundo y Felipe Vilches (que no te líen y no nos líen):
Publicidad y Transparencia: “La tramitación por vía de emergencia no excluye de las obligaciones de publicidad y transparencia, siempre bajo el estándar de proporcionalidad que permitan las circunstancias”.
Formalización del contrato: “Si bien la emergencia puede justificar que no se lleve a cabo inicialmente la tramitación del expediente de contratación, eso no impide que se lleven a cabo los trámites que puedan llevarse a cabo antes de iniciar la actividad contratada y no excluye que, posteriormente, pueda dar lugar a una formalización por escrito y a la publicación de los extremos propios del contrato en cuestión”.
En fin, no es por fastidiar… Es que no me gustan las sorpresas y sí me gusta, en cambio, que se cumpla la ley.
La alcaldesa de Pozuelo ha tenido 42 días para animar a los pozueleros diciéndoles que estaban comprándose 300.000 mascarillas y que estaban a punto de llegar cuando andaba pordioseramente mientras repartía la caridad de los vecinos de esta villa, insisto, que es, nada menos, Pozuelo de Alarcón…
¿Por qué no se las pidió a cualquiera de las grandes empresas de Pozuelo? Hay muchas y muy poderosas…
¿Acaso porque no cayó en la cuenta o, simplemente, porque ni siquiera se lleva con ellas?
Un último apunte, ¿se darán explicaciones en el próximo y escondido Pleno Extraordinario sobre esta crisis político-sanitaria o no se las preguntará la Oposición? Puf.
Amén.
El Capitán Possuelo






