Pozuelo Prestigio: Esta villa es afortunada aunque pocos se den cuenta. Sus humedales favorecen su biodiversidad. En el parque de las Cárcavas hay cormoranes y garzas. Un milagro

Pozuelo es un municipio afortunado, entre otras cosas por la abundancia de zonas verdes. Es cierto que su mantenimiento supone un trabajo ímprobo a lo largo de todo el año, cada estación con tareas específicas, y en consecuencia también se requiere una partida presupuestaria municipal de importe muy elevado. Pero bienvenido sea este gasto. O, mejor dicho, esta inversión.
Y no decimos lo de que somos afortunados solo por la belleza estética de nuestros parques y jardines, o de nuestras calles arboladas. Ni por la agradable sombra con la que los árboles nos protegen del sol del verano. Ni por el CO2 y la contaminación que las plantas absorben, contribuyendo a mejorar la calidad del aire que respiramos. Ni por el relajante contacto con la naturaleza que nos brindan las zonas verdes. Decimos que somos afortunados además por la contribución, sobre todo de los grandes parques, a la biodiversidad. Y en particular de los pájaros.
Desde la Sociedad Española de Ornitología (SEO) nos facilitaron un enlace a eBird, la plataforma web para la recogida de datos de aves más ampliamente implantada y con mayor número de colaboradores a nivel mundial. En este enlace aparecían los datos de observaciones de aves realizadas en un sitio tan reducido como es el parque Isaac Albéniz (https://ebird.org/hotspot/L4836255). Y estos datos son realmente sorprendentes. Un solo observador identificó el pasado 31 de diciembre, 19 especies distintas de aves. Y otro, el 31 de julio de 2016, anotó 24 especies.
Puede argüirse que la proximidad del Monte del Pilar facilita la presencia de tantas aves distintas, pero no solo es eso. La existencia de otro parque próximo, el de las Cárcavas, es también una ayuda, en este caso con el valor añadido de la existencia de agua, de estanques que pueden ser fácilmente observados, pero sin acercarse demasiado a ellos.
Nosotros mismos hemos visto allí, como se muestra en las fotos siguientes, aves a priori tan poco urbanitas como cormoranes y garzas reales.

(Media docena de cormoranes en uno de los estanques del parque de las Cárcavas. Foto tomada el 9 de noviembre de 2019)

(Garza real a la orilla de uno de los estanques del parque de las Cárcavas. Foto tomada el 26 de septiembre de 2016)
El mensaje que intentamos transmitir con este breve artículo, y con la serie recientemente publicada sobre las lagunas del parque Adolfo Suárez, es doble. Por un lado, queremos recalcar que los humedales, aunque sean pequeños, potencian la biodiversidad ¡No son solo los parques! ¡También es el agua! El nombre de Pozuelo no viene precisamente de que nuestra villa sea un secarral. Por otro lado, queremos animar a vecinos y Ayuntamiento a que conozcan, valoren y cuiden como se merecen estos activos, que contribuyen de forma tan relevante a que vivamos en un entorno más sostenible.
Un ecologista de derechas (que también los hay)





