El miedo reina en los pasillos del Ayuntamiento de Pozuelo tras desatarse de nuevo una caza de brujas entre los funcionarios y trabajadores municipales y ya nadie le pega un palo al agua

Estimado Capitán:
Soy funcionario del Ayuntamiento de Pozuelo y quiero denunciar en su periódico la situación que estamos viviendo. Le ruego que mantenga mi anonimato. En el Ayuntamiento hay miedo porque hay una autentica caza de brujas…
Lo que quiero que los contribuyentes sepan es que entre los muros del antiguo convento hay personas “aparcadas” o “arrinconadas” porque no están bien vistas por el Gobierno de la señora Susana Pérez Quislant y que están sufriendo mucho.
Es más, las están pasando tan canutas que la gente ya ni habla en los pasillos, no digo ya en el Pasillo del infierno, eso por descontado (ahí solo se chilla), pasa en todos, y es por puro miedo.
Ya nadie echa una mano a un compañero o compañera en apuros, no vaya a ser que al final salga yo escaldado o escaldada.
Esta situación es insostenible, nada funciona bien por puro miedo, insisto.
Este es el típico estilo de los gobiernos totalitarios. Nunca había pasado nada igual en este Ayuntamiento y espero que esta denuncia sea leía en Génova por los dirigentes del Partido Popular. Hay mucha gente que ni te dirige la palabra porque eres un “peligro” para el régimen.
Hay mucha gente de baja por depresión porque esto no hay quien lo aguante, y ellos (o ella) lo saben.
Y lo peor es que lo saben también los sindicatos. Unos sindicatos dóciles bien “alimentados” para no molestar. Lo de los protocolos son cuentos.
Parece que hacen algo pero en realidad solo se preocupan por su estabilidad como sindicalistas, la historia de siempre.
Y le diré que hay gente que quiere trabajar que son profesionales. Los funcionarios surgieron precisamente para que ningún político pudiera hacer lo que le diera la gana. Eso se llama, evitar la corrupción.
Los señores concejales no entienden que las personas que trabajamos en el Ayuntamiento de Pozuelo somos personas que cobramos de todos los pozueleros y si no trabajamos, muchos creemos que estamos cometiendo fraude.
No le molesto más. Muchas gracias por su comprensión.
Funcionario agotado






