No hay que tener prisa: Susana Pérez Quislant asomará la patita en cualquier momento y el Ayto. volverá a ser un infierno. Ahora sigue disfrutando de su elección (lo pasó mal) y todo está en manos de Oria y un tal Raimundo

Andaba yo tan preocupada con el nuevo Gobierno de Pozuelo y muy especialmente con ELLA (no puede irse de rositas), que no hacía más que pínchame cosiendo, cuando me llamó mi prima Paqui y me abrió los ojos.
“Sira, Quislant sufrirá todo lo que ha hecho sufrir a tanta y tanta gente”. Y eso me consoló.. Mi prima, que casi nunca se equivoca, me consoló.
Maite, mi amiga funcionaria, me ha contado que, en estos días, La Casa Grande, sigue expectante porque ELLA aún no ha asomado la patita. O sea. Hay paz y calma en el ambiente, pero una paz tensa. Saben que, antes o después, ELLA estallará.
(Para los que no sean lectores habituales, ELLA es Susana Pérez Quislant)
Me dice que el Vicealcalde (impostado porque no hay tal figura en el Reglamento y la Oposición tragando) forastero Eduardo Oria y el otro forastero que ha venido a nuestro pueblo también por la pasta (maldita pasta) un tal Raimundo no se qué y que ya es Portavoz del PP en el Pleno para deshonra de afiliados de este partido en coma en Pozuelo, son los dueños del cortijo.
Pablo Gil, por su parte, va de gallito con más vidas que un gato. El tío está subidito. Subidito. Tan subidito va que hay quienes auguran que esta vez la leche que se va a llevar será “descomunal”. Pablo, Pablo… NO aprenderás nunca. Por el cariño que te tengo, por favor, búscate un trabajo ya. Vete tú, no esperes a que te den la patada que te van a dar. Ya has perdido hasta la confianza de quienes alguna vez confiaron en ti. Estás vendido.
Pero me dicen que el pobre Gil (como ahora le habla la alcaldesa) sigue “erre que erre” con sus palabras de bienqueda con todos. Me juran que quiere ser el “pacificador”. Y algunos que me lo cuentan, se desternillan de risa.
Pero ¿ y Quislant? A mí, de verdad, solo me interesa Quislant. La alcaldesa. Esa sigue viviendo en un sueño. Está en una nube. Y a mí me subleva. Es la misma de siempre y no puede irse de rositas con todo el mal que ha hecho.
“Dale tiempo Sira, poco a poco volverá a descubrir el esplendor de la peor alcaldesa que hemos tenido en nuestro pueblo”, me insiste Paqui. La cabra siempre tira al monte y ELLA saltará.
Y el jueves pasado, mientras llevaba un encargo de la tienda a una clienta, me topé con el homenaje a Miguel Ángel Blanco. No lo sabía. Me paré a verlo y, extrañamente, vi pasar el futuro del PP pozuelero ante mis ojos.
A mí lo del homenaje de Quislant a Miguel Ángel Blanco siempre me ha parecido postureo en estado puro de esta penosa politicucha. Y así lo ha hecho siempre ya que siempre lo único que ha buscado es la foto. Mientras Blanco representa la defensa de la libertad y fue concejal de su pueblo. Quislant representa todo lo contrario a la libertad. Y, si no, que pregunten a la cincuentena de damnificados que han salido “despavoridos” del Ayuntamiento y, además, sin la parte proporcional de la Extraordinaria de julio que les correspondía por capricho de ELLA.
En el acto a Miguel Ángel Blanco yo esperaba encontrarme con personalidades políticas importantes. Representantes elegidos por los pozueleros en ese acto homenaje. Diputados que viven en Pozuelo o que son de Pozuelo.
(Al margen de aquellos que han venido a llevárselo crudo de nuestros impuesto y que usan el GPS para encontrar hasta la misma Plaza de Miguel Ángel Blanco o han seguido a todos para no perderse por las calles del pueblo).
Cuál fue mi sorpresa que allí lo que se dice “elegidos por el pueblo”, pocos o muy pocos. Si es cierto que había concejales con GPS pero me faltaron personas conocidas en Pozuelo y que fueron elegidas como diputados en la Asamblea.
Por ejemplo: Me sorprendió que no estuviera Paloma Adrados. Investigaré por qué no vino. Tampoco estaba Pablo Perpignà. Y tampoco Yolanda Estrada, que no se pierde ni una.
Tres diputados vecinos de Pozuelo. Y elegidos por los madrileños.
¿Por qué no asistieron al acto homenaje?
Me sorprendió, no obstante, comprobar que el “no elegido” por los madrileños, consejero “en funciones”, cotitular del Pacto de sueldos bochornoso del PP de Pozuelo y hermano de la concejala más indigna de la derecha de nuestro pueblo Almudena Ruiz Escudero, sí tuvo a bien hacerse una foto con Quislant, la otra socia del Pacto de los sueldos.
En el acto estuvo ERE. Con lío de su coche oficial y todo. Como siempre.
Pero, ¿qué hacía allí ERE?
Me dicen que los tres diputados ausentes no fue por voluntad propia. Si no asistieron se debió a que no fueron invitados por la señora Alcaldesa. En cambio, Enrique sí.
Para Susana P. Quislant, todo aquel que ose cuestionarla es su enemigo. Enemigo de ella y de Pozuelo. Y por eso se jacta de usar una institución que representa hasta que los 14 de la oposición se pongan de acuerdo. Si algún día son capaces de hacerlo, que empiezo a dudarlo.
El caso es que, ante la pobreza del acto, llamé a mi amiga Maite para preguntarle por el ex jefe de protocolo del Ayuntamiento de Madrid… No era creíble un acto tan cutre teniendo a alguien tan importante…
Maite, tras escucharme, solo dijo Pasta. Y a él que más le da si ya está de recogida… Está encantado con su sueldo y pasa de todo…
Maldita pasta.
Sira Q.





