Quislant es tan prepotente que no sabe lo que es negociar en política, con lo que eso de que le pedían “cosas imposibles” no es nada creíble como no lo es tampoco que le “interesan las personas”

Estimado Capitán,
Estoy que reviento para contar lo del Pleno Extraordinario del sábado para la toma de posesión de los nuevos Concejales de Pozuelo (no Concejales y Concejalas, “Concejala” dijo la paleta de la Señora Quislant. Se ve que le mola el estilo podemita) y la elección de nuevo Alcalde (vuelvo a insistir en lo mismo que nos quieren imponer los y las progres: http://www.estandarte.com/noticias/idioma-espanol/juez-o-jueza-alcalde-o-alcaldesa_2080.html.
Pues bien, decía que estoy que reviento porque fue todo un espectáculo.
Yo lo vi (a medias porque el streaming funciona de aquella manera, como todo en el Ayuntamiento de Pozuelo), prefiero verlo así porque me es menos desagradable que verla la cara en vivo a la señora Quislant y sus “pelotas” (me refiero a los Concejales correligionarios… no a órganos ajenos a su feminidad de “Alcaldesa”)…
Lo primero que sobresalió por encima de todo es la frase de que le han pedido “cosas imposibles”. A ver si va a ser que le pidieron lo que les correspondía proporcionalmente pero las matemáticas no son lo suyo, lo suyo es la “soberbia”).
Sigo diciendo lo mismo, está tan acostumbrada a la prepotencia que no sabe ni lo que es negociar, completamente nula. Es como ir a un mercadillo en los países latinoamericanos, a ver que me pides que te diré lo que te ofrezco (claro si les ofreces la décima parte de lo que te piden te ponen cara larga y te dicen que subas).
Todo esto no lo entiende esta señora “Alcaldesa”.
La segunda cosa que me pareció alucinante, fue lo que ella “se interesa por las personas”. Yo le preguntaría, ¿cómo es que Ud. se interesa por las personas y en el Ayuntamiento el 90 % no la pueden ni ver por cómo les ha tratado?
El movimiento se demuestra andando y lo que ella ha demostrado es que trata las personas como si fueran trapos, las usa y las tira.
Resulta patética la figura de una persona que se piensa que no sabe negociar y que además es falsa.
Como he venido diciendo en otros artículos, cuando se observe como la tienen cogida de ese órgano que nos es característico de su feminidad de Alcaldesa, lo pasará mal.
Estamos expectantes para verla fracasar estrepitosamente. Es el fruto de trata tan bien a las personas. Dicho, irónicamente.
Saludos.
Juana Pozuelo





