La nueva eliminación del Mánchester City de la Champions deja a Pep Guardiola como un entrenador del montón que no sabe ganar sin Messi y, de paso, le quita el lacito amarillo de la solapa

El otrora prestigioso entrenador de futbol Pep Guardiola es noticia estos días porque, una vez más, el Manchester City, equipo al que actualmente entrena, se ha quedado otra vez fuera de las competiciones europeas, concretamente de la Champions League. Y se le fichó para ganarla.
Con el Barcelona lo había ganado todo pero lejos quedan aquellos éxitos deportivos. Tras aquellos días de gloria, no ha conseguido hacer campeón de Europa ni al Bayer de Münich ni al Manchester City. O sea, nada.
Es lo que tiene no contar con Leo Messi en esos equipos y sí pasear su figura, chulescamente, por los campos de futbol luciendo el lacito amarillo que distingue a los independentistas catalanes.
¿Qué ha pasado aquí, Pep?
¿Qué esperas ahora que se diga de ti en España tras un fracaso más en la más alta competición y haber humillado a la mayoría de los españoles con un lacito amarillo en la solapa?
Muchos aficionados al buen fútbol piensan lo mismo que yo. Eres un bluf. Incluso, en el extranjero. Un tal Ruud Gullit, uno de los mejores futbolistas holandeses de la historia, acaba de afirmar que los fracasos de Pep Guardiola en Champions tienen un nombre propio: Leo Messi.
El éxito de Guardiola como entrenador estuvo avalado por el Barça del sexteto europeo, cuyos cimientos futbolísticos puso Frank Rijkaard, que fue el entrenador que hizo debutar a Messi. Pero este personaje se los apuntó… Con aquel Barça era fácil…
Ahora, el tiempo ha demostrado que Pep Guardiola es un entrenador más. Uno más. Y la prueba está en la cantidad de pasta que los dueños de los equipos que ha entrenado se han gastado para tu mayor gloria y no has hecho nada.
Ponte ahora el lacito amarillo, anda, Pep…
Ah, que ahora no…
Es lógico, ya no eres una bandera del independentismo catalán… Solo un entrenador fracasado…
José Antonio Rosa




