La Central de Abasto de la Ciudad de México, de dimensiones gigantescas, un millón de habitantes y más de 8.000 millones de dólares, aborda una nueva etapa

Parece claro que ser regente de la Ciudad de México no es igual que ser Presidente de la República. Pero no está demasiado lejos. Si tenemos en cuenta que en la Ciudad de México viven más de veinte millones de personas y que son más de treinta millones, teniendo en cuenta las zonas conurbadas, podemos hacernos una idea de que se asemeja bastante
Ha sido una mujer Claudia Sheinbaun la nueva regente. Se trata de una política de raza con aristas culturales profundas, que hace que los seis años que tiene de mandato, sean tan intensos como interesantes.
Dentro de los muchos tentáculos que orbitan sobre la megalópolis que es la Ciudad de México, uno de ellos es su Central de Abasto. Así como la alcaldesa es casi tan relevante como el Presidente de la República, así el administrador de la Central de Abasto posee una responsabilidad proporcional a la máxima autoridad de la ciudad.
La Central de Abasto es una micro ciudad dentro de la capital. Se trata de la mayor central de abasto del mundo, por encima de España y Francia, donde conviven casi un millón de personas.
Para esta tarea, la nueva Administración ha nombrado a Héctor García Nieto, un político que ha participado en la administración de finales del siglo pasado y principios del nuevo milenio.
Es una administración fresca que tendrá que encarar varios problemas como la seguridad o la recolección de basura. Por las dimensiones gigantescas de la capital de México, la basura representa un problema de difícil solución.
En todo caso el Administrador de la Central tiene un trabajo apasionante. Porque en la Central de Abasto de la Ciudad de México se maneja anualmente un volumen de entre ocho a nueve mil millones de dólares. Por flujo de dinero se le considera como el mayor centro comercial de México después de la Bolsa Mexicana de Valores.
En esta micro ciudad se puede encontrar de todo. Más bien habría que preguntarse qué es lo que no encuentra. Legumbres, hortalizas, carne, aves, mercados policromados de flores exóticas del país, pescados y mariscos que desafían los paladares más finos y exquisitos, mercados de frutas inimaginables aquí en España o comida prehispánica tan variadas como poco usual. La Central de Abasto es una probada surtida de los treinta y dos estados, de los miles de kilómetro de litoral o de la magia de la mano española en el centro del país
Hoteles, restaurantes, cantinas, es el Rastro amplificado e inconmensurable con ornamentos de murales heterodoxos que enaltecen las paredes de la Central de Abasto. Por eso se recomienda tanto visitarla. Por eso se anima tanto a turista para que sea un punto obligado a aquellos que viajan a México. Por eso la responsabilidad de este equipo que ahora comienza.
Alberto Peláez



