Resulta sorprendente que nadie en Pozuelo intente proteger el derecho de sus vecinos a tener garantizada la movilidad con un Madrid que cada día ofrece más restricciones raras

Tendremos que reconocer que todo lo que huele a medio ambiente, tirando a verde, le pone y mucho a nuestra clase política. Ahora, que están callados con esta primavera que nos ha tocado y que les ha roto la excusa perfecta del cambio climático y del calentamiento global, temo por los informadores del tiempo de las distintas cadenas de la caja tonta, pues es tal la necedad de la mayoría de nuestros políticos que puedan llegar a pensar que, cambiándolos, recuperaríamos sol y calor y con ambos el discurso apocalíptico de que el mundo se acaba.
Y me dirán muchos de Vds. del por qué de tal comienzo, si hablamos de movilidad y de la nuestra. Demanda que espero explicar en las líneas siguientes.
La mayoría de los vecinos de Pozuelo hacemos extensiva nuestra vida laboral en Madrid, pero ha querido Dios, el PP y el PSOE que la alcaldía de la capital de España la sobrelleve una persona que envuelta en la madeja verdi-roja (verdes por fuera y morados por dentro) tenga, con sus inseparables concejales populistas más atentos a solazarse en iglesias ligeritos de vestimenta, como objetivo “expulsar” al vehículo de la capital por ser el símbolo del mal y el Lucifer de la contaminación.
Hablan en defensa de un aire más puro y de los conciudadanos que dicen representar, desde luego algunos, seguro que sí. Curiosamente a ellos que les gusta tanto votar, eso sí, con muy poca fiabilidad en los controles y no digamos del % de votantes, en esta ocasión no han realizado ninguna votación para ver qué podrían pensar, comerciantes y vecinos implicados. Lo han decidido y bendito sea.
El problema surge cuando lo que tu realizas afecta a las comunidades circundantes (pongamos que hablo de Pozuelo) y, desde las mismas, nadie toma conciencia de lo que supondrá para sus vecinos, tanto en términos de desplazamiento ¿cómo acceder a mi trabajo?, ni por supuesto en términos económicos y personales, independientemente que se tengan que desplazar por su vida laboral, social o para ambas.
De momento, nuestra terminal ferroviaria, es más propia de los año 90 que del 2018, sin plazas de aparcamiento -¿para cuándo el CC anexo con la propuesta de las mismas, Sra. alcaldesa, proyecto estrella de su mandato?- sin estructura interior para absorber a los miles de nuevos clientes; sin planificación con RENFE para establecer una cadencia mayor de Cercanías y sin tan siquiera establecer un flujo de transporte local urbano que garantice la proximidad de nuestros cascos -barrios- a la estación.
De las múltiples soluciones automovilísticas que no conculquen la libertad individual de cada uno de los pozueleros, solo le recordaré a los populistas madrileños que media hora de atasco en la M-30 (ahora que ya han sido capaces de congestionar el centro) equivalen al 25% de las emisiones contaminantes del resto del parque.
De la sandez, reciente, de un concejal podemita por las nuevas acotaciones de velocidad y de tráfico en la entrada de la A-5: “…tenemos que proteger a los madrileños”, únicamente recordarle que prefiero correr el riesgo de los atascos a verme maltratado por él y, visto su interés, tuvo una gran oportunidad de predicar con el ejemplo, diciéndole a su jefe supremo: Pablo el de Villatinajas, que al irse a su nueva residencia, será uno de esos “capitalistas contaminantes”.
Pudiendo haberse quedado en tantos barrios próximo de Madrid capital, rodeados de buenos parques y servicios. Es lo que tiene predicar y dar trigo, que es difícil hacerlo casar con la idea de “proyecto de familia” por lo que se ve.
Por otra parte, esa idea de que Madrid esté aislada medioambientalmente, es imposible. Cualquier solución de movilidad pasa por el acuerdo conjunto de la capital y alrededores… ¿imaginan que se pudiese restringir el paso por Pozuelo?¿qué ocurriría si los de Alcobendas decidiesen lo mismo?¿Y Barajas?
No sé en qué punto están nuestros responsables (Sra. tejero y Sr. Ulecia) y si piensan que dos unidades del parque móvil (híbrido y eléctrico) ya garantizan movilidad y ecología, posiblemente, lo entiendo, sus pensamientos estén en cómo estar en la lista próxima y qué hacer para seguir ocupando trono, pero la realidad es que a un año de las municipales nada hay previsto y en Madrid nos aprietan a todos.
Mientras, los vecinos nos desayunamos, día sí día también, con amenazas de acceso al foro, sin encontrar respuesta alguna que garantice nuestro derecho constitucional de “libre circulación” por parte de Susana & team.
Como a la Oposición parece importarle poco o nada tal demanda, dada las esperanzas de todos en las nuevas elecciones -¡algunos se creen, todavía, que irán de líderes en las listas!- y la situación actual del partido de la gaviota, dejan hacer y piensan que por inacción saldrán elegidos. Mala cosa esa de la pasividad y si no vean el ejemplo de Rajoy, por no hacer no dejó que gobernaran ni los suyos y ahora todos al paro.
Mírense en el espejo y háganselo ver, pero primero acometan la necesidad de garantizarnos el acceso a la capital.
A. Nogueiro





