El PP de Pozuelo, que hoy perdería la mayoría absoluta, no tiene más remedio que “pelear a la antigua usanza” o asumir que gobernarán con C’s, si estos no hacen la locura del tripartito. Puf

El Partido Popular de Pozuelo lo tiene difícil en la próximas elecciones locales, ahora bien, yo personalmente creo que volverá a ganar, como siempre. Eso sí, sin alcanzar la mayoría absoluta. Y es ahí, en ese momento, donde los señores de Ciudadanos deberán de retratarse:
¿Dejarán gobernar al Partido Popular en minoría, formarán parte de su gobierno o pactarán con PSOE y Podemos?
Empezando por la última opción, sería un suicidio para Ciudadanos y es una posibilidad que aún no se ha dado en ningún lugar de España, por lo que no creo que se dé en Pozuelo.
Las otras dos opciones, se pueden analizar juntas. Y entiendo que cualquiera de ellas puede ser la que resulte en el futuro.
Y ¿por qué? Porque, por mucho que el Sr. Rivera se venga a vivir a Pozuelo; porque por mucho que las encuestas digan y por mucho que los señores de Ciudadanos se lo crean, en Pozuelo hay una base de simpatizantes del PP que jamás, ni presentando una cabra, ni metiéndoles el dedo en el ojo, van a cambiar su voto. Y, por lo tanto, Ciudadanos jamás obtendrá los votos suficientes para gobernar en mayoría.
Pero cuidado, eso no es por la labor del Partido Popular en Pozuelo ni en España, eso es porque desde siempre los ciudadanos de Pozuelo somos más de Partido Popular que los que lo dirigen.
También es verdad que un porcentaje de votos, en determinados momentos, toman otras opciones, fundamentalmente locales y cercanas. Debidas al agotamiento, caso del Señor Martín Crespo después de 20 años, o por maltrato y abandono, como prevemos que va a ocurrir ahora.
Miren, la semana pasada salieron las sentencias de la Gurtel. Y por desgracia, a nuestro antiguo alcalde, inicialmente le han condenado con un buen número de años. En mi opinión exagerados e injustos.
Bien, pues ese señor, con su equipo, fue capaz de ganar unas primeras elecciones con 15 concejalías, pese a haber heredado una situación agotada por Don José Martín Crespo. Y, cuatro años después, recuperaron muchos votos perdidos y subieron a 19.
Pero ¿saben Uds. cómo lo hicieron? Pues como esta semana Yolanda Estrada nos ha contado en su carta, “en las calles”, “con los vecinos”, “siendo transparentes”, “respondiendo las dudas”, “dando la cara”, “haciendo cosas”, “poniendo ilusión”, “sin platós de televisión”.
En resumen, siendo educados, cercanos y sinceros. Y con mucho trabajo y esfuerzo.
En aquellos años, el alcalde y los concejales estaban en la calle, pisaban la calle. Pero pisar la calle no era poner un tenderete los sábados y domingos y que cuatro “busca enchufes forasteros” repartan unos panfletos. Pisar la calle era vivir y respirar Pozuelo, conocer las inquietudes de los vecinos, de los comerciantes, de los funcionarios, de los empresarios, de todos,…
Y si a los concejales no los encontrábamos en la calle, siempre teníamos la puerta de su despacho abierta para escucharnos, sin citas, sin preguntas previas y sin chorradas de café. Sin ninguna prisa y echándole muchas, muchas horas y mucho, mucho cariño.
Se hicieron polideportivos, parques, se firmaron acuerdos con empresas, con asociaciones de empresarios, rara era la semana en la que no había uno o varios desayunos o presentaciones en el Ayuntamiento, los funcionarios trabajaban con exigencia y motivados, las fiestas eran fiestas y no lo de ahora y hasta el mismo Partido se veía desbordado en su cena de Navidad.
Pero claro, para eso hay que valer y aquel equipo valía. Porque desde su representante máximo, el Señor Sepúlveda -al que podremos cuestionar por sus historias con la Gurtel, pero al que jamás le podremos poner en tela de juicio su educación, su ilusión, su cariño y su trabajo- hasta el último de sus concejales, trabajaban por Pozuelo.
La Señora Estrada, compañera de columna en este periódico, fue testigo de aquellos años y muy bien nos lo podía contar, porque formaba parte de aquel equipo. Y fue un ejemplo, con su dimisión, tomando la puerta de salida, con una simple sospecha -no como los de ahora, que no dimiten ni con hechos probados- para defenderse y no perjudicar a su partido. Y de la que, por cierto, quedó totalmente absuelta, pese a que ERE y compañía siempre cuenten lo mala y corrupta que era.
Y también fueron testigos algunos de los actuales concejales, que estaban muy bien colocados en donde debían de estar y que hoy en día no son ni la sombra de lo que eran.
Lógico, porque están asustados, con miedo, sin ganas, agotados, porque cuando a su alrededor tan solo hay mala educación, cuando te maltratan, cuando no te escuchan, cuando no existe ninguna exigencia, cuando se han cargado a tantos y tantos profesionales de la Casa, cuando nadie se esfuerza, cuando no hay ilusión, cuando no se escucha a los vecinos, cuando ven que las personas que gobiernan en la Casa y en el Partido son rencorosas y traicioneras y te pueden arruinar la vida, como ya han hecho con algunos…
¿Qué pueden hacer si son jóvenes y no pueden permitirse presentar la dimisión cómo Don Félix Alba o Don Andrés Calvo Sotelo?
No tiene otra opción que tragar, aguantar y vivir de rodillas.
Por eso, le pido al PP que, cuanto antes, sepa con quién puede contar para ilusionar a los vecinos. Y que el Partido Popular vuelva a ser lo que es y muchos hemos conocido.
Muchas gracias.
Demetrio de la Guerra





