El Gobierno de Pozuelo reconoce claramente que perderá la mayoría absoluta en 2019 y entra en pánico atacando a C’s con las técnicas socialistas, de 1996, contra José María Aznar (vídeo)

En el Pleno de la semana pasada se produjo un cambio muy significativo en la forma de plantear el debate político del Gobierno de Pozuelo. Lo conté en la crónica. Por primera vez, dos concejales (curiosamente Paloma Tejero y Eduardo Oria) cambiaron sus constantes y absurdas defensas de las mociones de la Oposición y abrieron un melón que parecía imposible que lo abrieran.
Mientras llevan toda la legislatura despreciando a esa futurible coalición de partidos que se formaría la Oposición porque el PP ganaría en 2019 de calle, ahora pedían que esa misma Oposición (especialmente Ciudadanos) que digan alto y claro a los vecinos de Pozuelo que piensan unir sus votos para sacar al PP del Gobierno del Ayuntamiento. Todo cambió de la noche a la mañana.
Y ese cambio, aparte de parecerme una muestra clara de debilidad, evidenciaba una demostración clara de que el Gobierno asumía la perdida de la mayoría absoluta en las próximas elecciones. Era incuestionable. La desaforada campaña que montaron después del Pleno, confirmaron mis sospechas. Berzal no había dicho nada que no hubiera dicho en los últimos tres años, pero ahora este torpe PP se daba cuenta de la realidad y se volvía loco.
Y es que, como el PP pierda la mayoría absoluta en Pozuelo, perderá el Gobierno. Y eso es muy grave para el PP en general por ser esta villa un referente del partido. Pero más grave aún es para el currículum político de cada concejal del Gobierno. ¿A dónde irá Quislant habiendo perdido Pozuelo?
Y como la Oposición, si se dan esas circunstancias, una sus escaños, bay bay (que nunca diría Ulecia). Y da lo mismo que gobiernen en coalición o con apoyos.
Pero esto, insisto, es algo que se sabe desde hace mucho tiempo. Desde el momento que la Oposición se dio cuenta de que este PP de Susana Pérez Quislant gobierna desde la prepotencia, la desidia y el “marrulleo” político.
Y es que el Gobierno de esta señora no gobierna, solo impone. Se han producido un montón de escándalos y todo se ha solucionado con el rodillo. A votar. Como si eso fuese política. Pero esto ya lo he contado muchas veces. Estaban seguros de su poder en Pozuelo.
Pero el tiempo pasa y los escándalos y los errores han seguido golpeando como golpea una gota malaya. El último gran escándalo es el de Almudena Ruiz Escudero. Algo muy grave que la alcaldesa Quislant, faltando a la palabra dada, ha apoyado insensatamente.
Lógicamente, esa gota malaya ha conseguido horadar, definitivamente, la piel de dinosaurio que tiene el Partido Popular en Pozuelo y ha calado en los votantes pozueleros. Y las encuestas ya aseguran que el PP de Pozuelo se hunde en esta villa. Y hasta el Gobierno se ha dado cuenta de que les queda un año de vida política.
Ya no perdonan la vida a la Oposición. Ya no se ríen. Ahora entran en pánico y diseñan una estrategia política del miedo. Una estrategia (sorpresas te da la vida política) idéntica a la que puso en marcha el PSOE de Felipe González contra el PP de José María Aznar en 1996.
¿Se acuerdan de aquella campaña basada en aquello de “Que viene la derecha” y en cuyo video aparecía un dóberman en blanco y negro?
Este gobierno de políticos amateurs, posiblemente, no se acuerda.O mejor, no saben que aquella campaña no sirvió para nada. Ganó Aznar.
No se puede ser más torpe, Susana.
El caso es que, como el PP de Pozuelo actual, al ser de encefalograma político plano, no ha analizado las razones por las que pierden la mayoría absoluta en Pozuelo. Simplemente, para intentar buscar soluciones. No. Como aquel PSOE de González que se hundía, este PP comete el error de iniciar una desaforada campaña preelectoral en las Redes Sociales contra la Oposición pero centrándola en Ciudadanos.
Pero como no tienen argumentos para personificarla en Adolfo Moreno o no le consideran peligroso por su desorientación política, se van a por Miguel Ángel Berzal (al que aún le guardan rencor político) porque dijo una frase (una), en su intervención en la moción del PSOE sobre la rehabilitación de las viejas colonias.
Pero, ¿qué dijo Berzal para que se pusieran tan nerviosos?
Esto:
No dijo nada que no haya dicho dos docenas de veces y de forma más contundente pero ahora fue suficiente para un PP desnortado y soberbio. Hasta la alcaldesa Quislant entró al trapo.

Lo nunca visto.
Claro que la reacción de Ciudadanos a esta simpleza de campaña también fue de aurora boreal.

La pobreza de argumentos políticos es tal que no llega siquiera a la categoría de ínfima. Pero muy divertida. Jamás vi mayor simpleza política.
Ay, Paloma y Eduardo, y yo que os consideré políticos con talento…
El Capitán Possuelo






Está de broma con el talento de paloma y de Eduardo, ¿verdad?
Muchas gracias por su participación, jajajajajajajaja. Saludos