Pozuelo se conmueve por la crisis política más importante de los últimos años y el Gobierno, el PSOE y C’s no se dan por aludidos y guardan un silencio culposo de desprecio a los vecinos

La noticia, adelantada por El Correo de Pozuelo y relacionada con las declaraciones como investigados de varios concejales del Gobierno sobre el abandono de la depuradora de Húmera, ha conmocionado y sigue causando una gran conmoción política en la villa.
Un escandalazo del nueve. Un escandalazo político, claro. Este no está motivado porque alguien se lo haya llevado crudo, no. El problema ahora es de incompetencia política y desidia total. Pero ni el Gobierno, pese a tener que declarar como investigados un buen número de miembros, alcaldesa incluida, ni la Oposición le han contado a los contribuyentes, los que pagan la falla, (que dice el jefe) cuál es su postura política. Porque los vecinos tienen derecho a saber qué piensan sus representantes. Todos los vecinos tienen derecho.
De este Gobierno absurdo y acobardado se podía esperar sin problemas que no sacase ninguna nota oficial explicando por qué algunos de sus concejales tienen que ir a declarar ante el SEPRONA, como investigados, incluida, insisto, la alcaldesa Quislant. Es muy grave el tema. Tienen que dar una explicación. Pero se amparan en el oscurantismo y la cobardía elevada a la máxima potencia.
Lo único que han dicho fuentes municipales, y por supuesto en periódicos forasteros, es que la alcaldesa “no ha sido llamada como alcaldesa, sino como teniente de alcalde en la pasada Legislatura”. Alucino, vecino. Debe ser que hay dos Susana Pérez Quislant. Una que era teniente de alcalde y otra alcaldesa. Pero, ojo, sin ser la misma persona. Qué talento. Es más, si la imputan, la que será procesada será una y no la otra.
¿Se puede ser más torpe? Cómo eso sea lo que le ha aconsejado su gabinete de crisis, lo tiene claro.
Pero de este Gobierno se puede esperar cualquier cosa. Aprendió política por correspondencia y solo le enseñaron a huir…
Lo que no esperaba, de ninguna de las maneras, es el comportamiento de la Oposición. Bueno, saco del grupo de la Oposición a Somos Pozuelo. Pablo G. Perpiñá ya ha declarado tanto a Europa Press como a este periódico cuál es su postura política…
Y está siendo duro, políticamente. Ante un problema político grave, el más grave de los últimos diez años, se obra en consecuencia.
Pero ¿qué hacemos con el PSOE y Ciudadanos…?
¿Estos partidos de qué van?
¿Qué pasa, es que no se han enterado del tema? ¿Dónde viven?
¿Qué ocurre, que se han asustado ante la gravedad del problema y han optado por “quislantear” (meter la cabeza bajo el ala, vamos)?
¿Qué sucede, que tienen que consultarlo todo con sus partidos regionales y aún no han recibido autorización?
Es un tema sencillo y tanto Adolfo Moreno como Helio Cobaleda se han hinchado a interesarse por el Medio Ambiente de Pozuelo… ¿A qué esperan?
¿Tienen, acaso, un pacto con el Gobierno?
¿Les da miedo pedirle explicaciones a la alcaldesa o han pactado con ella?
Es sencillo… De primero de oposición.
¿No se creían la información que publicaba El Correo de Pozuelo?
¿A qué esperan para tirar la carambola? Así de fácil se las ponían a Fernando VII…
El Gobierno está muy tocado, señores, es el momento de hacer oposición…
En fin, me temo que no… Cuando les oiga en el Pleno hablar de Medio Ambiente no me les creeré… No. Se me han caído al suelo como un árbol al que tumba la primera tormenta…
Su aptitud ante este caso de la depuradora de Húmera me recuerda a uno no muy cercano en el tiempo en donde tampoco se hizo oposición…
Situaciones distintas, sin duda, pero actitudes políticas iguales.
No me lo puedo creer…
Juan Manuel Sánchez





