¿Por qué ni la Iglesia ni el Ayto. de Pozuelo quieren honrar la memoria de don Francisco de Húmera como se merece? Es el hijo más distinguido de ambos. Un artículo de El Cabo Possuelo

El 23 de febrero del año pasado El Correo de Pozuelo publicaba el artículo “Don Francisco de Húmera: Un ilustre, glorioso y desconocido personaje de Pozuelo” en el que se hablaba de quien posiblemente sea el más notable de los hijos de esta villa.
En ese artículo se decía que el sacerdote don Francisco de Húmera había sido “Protonotario Apostólico (seis o siete en toda la cristiandad), vicario general del ejército en los Países Bajos y administrador de los Hospitales Reales para los tercios en el período 1.579-1.590”.
Pero, que al margen de todo ello y por lo que don Francisco de Húmera debía ser recordado es por el amor que tuvo a su pueblo natal, nuestro Pozuelo, donde fundó un pósito pío para prestar grano a los labradores pobres en año de malas cosechas. Según la licencia que para ello le concedió en 1615 el cardenal don Bernardo de Sandoval y Rojas, arzobispo de Toledo, dada el día 16 de enero de 1.615, don Francisco de Húmera “nos ha hecho relación que con celo del culto divino y caridad con el prójimo” y dejado un pósito de mil fanegas de trigo para prestar y beneficiar “en pro y bien del lugar de Pozuelo” amén de “repartir a pobres cada año buen número de fanegas de harina”. Para ello hipotecó su propia casa y la huerta de los Abades, junto al Arroyo de las Huertas.
Posiblemente el amable lector no dé a esa obra de don Francisco de Húmera la importancia que tiene. Los pósitos eran instituciones, generalmente de carácter municipal, regulados por Felipe II en 1584, que se dedicaban a almacenar trigo para prestarlo con bajo interés a los agricultores y abastecer de pan a la gente en años de males cosechas. Con los pósitos, además del hambre, se evitaba que los agricultores y la gente común cayeran bajo las manos de los usureros. Como el ayuntamiento de Pozuelo debía andar mal de recursos, para evitar que los pozueleros lo pasaran mal don Francisco de Húmera fundó el pósito. Para ello tuvo que hipotecar, insisto, sus propiedades. ¿Ha habido alguien más generoso que él con su gente y su pueblo en la historia de nuestra villa? Creemos que no.
Don Francisco de Húmera falleció el 17 de julio de 1620 y fue sepultado en la cripta de la que hoy es la capilla de la Virgen de la Consolación de la iglesia de Pozuelo pueblo. Cuando la guerra incivil esta iglesia quedó destruida. Sobre sus ruinas se levantó la actual. Nos preguntamos: ¿se mantuvo la cripta y la sepultura de don Francisco bajo el suelo de la capilla citada? ¿Sigue allí el cuerpo del gran benefactor de Pozuelo que fue don Francisco de Húmero?
Bastaría un simple y no muy costoso estudio con un georadar para salir de la duda y, en caso afirmativo, tratar de honrar la memoria de don Francisco como se merece. Mas tenemos la sospecha de que la iglesia no quiere recordar a un buen sacerdote que fue ejemplo de caridad cristiana ni el ayuntamiento a uno de los más distinguidos, acaso el que más, hijo de la villa.
El Cabo Possuelo





