Piqué renueva por el Barcelona hasta 2022 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros y no se lo cree ni él: Aquí hay política independentista encerrada. Es defensa y 31 años

La semana pasada, Gerard Piqué y Josep Mª Bartomeu, futbolista y Presidente del Barcelona firmaban la continuidad del central azulgrana en el club catalán hasta 2022 con una cláusula de 500 millones de euros que, pienso yo, deberían estar o confundidos o afectados por alguna sustancia toxica porque ningún defensa central de hoy vale esa cantidad y menos con 31 años que cumple hoy, precisamente. También puede ser que el Barcelona le pague su apoyo al separatismo.
De hecho, Piqué aprovechó la ocasión, una vez más, para meterse en charcos políticos porque éste chico no se calla ni debajo del agua.
Primero despreció al Español de Barcelona llamándolo de Español de Cornellá, porque, como saben ustedes, el Español de Barcelona juega en su campo que, por razones económicas está en esa ciudad pegada a Barcelona, habitada por descendientes de andaluces y extremeños. Charnegos, vamos. Y este tipo de gente los desprecia.
Después, como la cabra siempre tira al monte, en un momento de sus declaraciones dice que no quiere jugar a político pero asegura que el resultado de las pasadas elecciones catalanas no se está respetando.
Lógicamente, nadie salió a decir a Piqué que los primeros que no están respetando el juego político son los independentistas catalanes por los que el central de Barça tiene tanta simpatía. O pasta. Nunca se sabe.
Creo que, como ya que ha manifestado que no está lejos el día que deje la Selección española de Futbol, es el momento de que lo haga ya. En España, centrales de su actual nivel hay más que de sobra.
Pero no se irá. Tengo a Gerard Piqué por un tipo listo y con gran capacidad para los negocios y, para él, su condición de futbolista de élite con la selección es un plus que le abre muchas puertas.
Cómo va a dejar la selección española que es más importante que el propio Barça.
Pero, insisto, yo le invito a que renuncie a jugar con la Roja y que se dedique al club que dice ser de sus amores.
Y, hablando de amores, de paso puede ayudar a su queridísima Sakira, al menos, a cumplir con la Hacienda pública española porque, parece ser, que la han ‘pillao con el carrito del helao’.
Vamos que tiene que pasar por caja a pagar lo que en Hacienda dicen que debe. Que Hacienda somos todos y yo no la perdono ni un euro.
José Antonio Rosa




