Dura crítica al Gobierno de Pozuelo y, básicamente, a la alcaldesa Quislant y al teniente de alcalde Oria, tras asistir al Pleno de enero y ver su proceder. Un artículo de Juana Pozuelo

Mire usted, Capitán Possuelo: los vecinos de las urbanizaciones de esta villa llevamos unos meses en permanente excitación con temas del día a día que nos afectan de verdad y no las cosas en las que parece estar ese gobierno municipal que ocupa unos despachos patrimonio de todos en la Plaza Mayor. Queremos ya, pero ya es ya, un gobierno que se preocupe de nosotros y de nuestros problemas, y un gobierno capaz, con personas capaces y con un liderazgo claro, potente, carismático, con autoridad y, si es posible y no es mucho pedir, con formación para el cargo. Todo esto lo decimos porque estamos hartos de forasteros que ni han vivido ni viven en nuestro pueblo, que no saben lo que realmente pasa y que no pueden alcanzar a tener una sensibilidad mínima porque no conocen el municipio, sus problemas ni sus gentes.
Digo todo esto porque lo del pleno del pasado mes de enero, en el que algunos estuvimos, fue la constatación formal y de contenido de la degradación del equipo municipal, y de unos más que de otros, claro.
Solo ver a la alcaldesa de una ciudad como la nuestra con esas pintas, como recién levantada de la cama, con una coleta engomada, una blusa y una chaqueta medio torcida, vez sí y otra también mirando el móvil, articulando gestos despectivos con todo el mundo y compartiendo su miseria con el orondo Oria, era la viva imagen de lo que es esa casa, un patio de vecinas de tercera división.
Esta mujer ni tiene porte, ni maneras, ni planta ni capacidad política alguna para dirigir el municipio, y para que no hagan sombra a su mediocridad, solo puede rodearse de mediocres del mismo nivel o inferior que ella, como es el caso de Oria, porque ya se sabe que si uno tiene cerca a gente brillante te pueden hacer sombra y eso no lo puede tolerar la mediocridad. O te rodeas de personajes de tu nivel o, si son de nivel mayor, les echas o les invitas a irse (como viene haciendo la alcaldesa en un actuar que ya se está convirtiendo en triste leyenda con muchos de sus colaboradores, quienes al final han mostrado auténtica dignidad).
O se van ellos (ya van un teniente de alcalde y un concejal, ambos valiosas piezas del tejido social de toda la vida de esta villa y cuyas formas, presencia y autoridad moral se les echa mucho de menos).
O les arrinconas (como lleva meses haciendo con algunos concejales a los que no recibe ni despacha o les ningunea en cuanto puede, por mucho que luego sus drones eventuales vayan a hacer fotitos para inmortalizar una sonrisa falsa).
¿Quién queda? …los que te dicen lo que quieres oír, los que te doran la píldora, los que dependen de ti para comer o tener un puesto en algún sitio, so pena de quedarse en la calle, compuestos y sin pan.
Lo de Oria y su actitud sobrada, deletérea y prepotente desde que fue nombrado a dedazo por la alcaldesa Quislant es ya de chiste. Un señor que solo sabe sumar y restar (suponemos que por ser matemático) y cuyo currículum entero cabe en una página tamaño cuartilla, licenciado en matemáticas y secretario general del PP del distrito madrileño de Tetuán, y ya. Con este CV no nos extraña que sea legendario el comentario de algunos técnicos municipales con los que te topas por esas coincidencias de vivir en el mismo sitio, cuando dicen que se pone a balbucear cuando no sabe de algo, que es lo habitual, y que ante personajes más preparados que él se quede mudo por vergüenza, como le solía pasar ante el jefe del servicio jurídico, el entonces coordinador general o algún otro funcionario municipal.
Como son temas que nos preocupan a los vecinos, pues ahí están las chapuzas constantes que hemos estado viendo en la página web municipal, antes de la actual (que era propia de un municipio de 100 habitantes, y él era el ideario de ese engendro) y de la actual, farragosa, con los temas municipales candentes premeditadamente escondidos en mil clicks, y con una falta de transparencia en grandes ámbitos de la actuación municipal que sonroja.
De este personaje tenemos sus grandes meteduras de pata en el mantenimiento en buen estado de los setos de las viviendas unifamiliares para que no invadan la calle que es de todos… Pero sus inspectores pasaban por unas urbanizaciones más que por otras… ¡Qué casualidad!, por algunas más contestonas a la incompetencia municipal que por otras, queremos decir.
O hay que recordar también el gravísimo tema de la depuradora de Húmera, que habrá que ver qué pasa con la instrucción que está llevando adelante el Juzgado nº 1 de Pozuelo por denuncias ante la Fiscalía de varios vecinos por malos olores y vertidos… Algún otro grupo municipal ya lo denunció en otro pleno del año pasado y está por ver si la incompetencia y la inacción de este entonces concejal de medio ambiente le pasa alguna factura, porque lo que está claro es que si, como decían entonces, las autorizaciones de vertido habían caducado o como se diga en derecho, las que se han venido haciendo no tienen autorización ¿no?
O podemos recordar también el abandono en que estuvo durante meses el Parque de los Perdigones, pero nada, este señor estaba en sus cosas madrileñas, suponemos, porque la culpa era de unos actos vandálicos… Pues ahí es donde queremos que esté presente usted, oiga, para arreglarlo y no echar balones fuera.
Y ya puestos a analizar a este personaje, leemos alguna que otra vez las respuestas escritas que se publican a las preguntas que otros grupos municipales hacen en los plenos… A ver si aprendes a escribir o se lo mandas hacer a alguien que te revise lo que escribes, porque entre erratas y faltas de ortografía da vergüenza leer las respuestas.
Este personaje, que no cabe en la chaqueta que lleva (en las fotos parece que los puños son continuación de las mangas) habrá pensado –suponemos- que cuando la alcaldesa Quislant le ofrece ser el primer teniente de alcalde lo hace porque es al que ha elegido para arrastrarle a la misma tumba política a la que va derecha ella misma, y que elegirle dice bastante poco del elegido, claro.
Pero ahora está en primera línea y a él tenemos que pedirle también responsabilidades, ya que la alcaldesa se parapeta en él y no para de estar reunido a solas con Oria para hablar de estrategias… Será de las que les afectan a ellos, porque de estrategias para el pueblo, nada.
Porque hay que recordar al tándem Oria-Quislant que los votos van y vienen, pero el respeto permanece… Y aquí ya no nos merecen respeto ni uno ni otra. Estos dos van a dar la vuelta al dicho aquel para convertirlo en “Otros vendrán que malos te harán”.
Juana Pozuelo







Toma ya!!!
No se puede decir mejor y más claro.
Enhorabuena.
Muchas gracias por su colaboración. Saludos