Con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina, es tiempo de que los partidos políticos resuelvan el destino del rústico campo de golf junto a la M-503. Un artículo de Juan Pozuelo

Este domingo pasado apareció en el diario digital El Confidencial, un reportaje titulado “La historia del único campo de golf gratis y clandestino de España”, https://goo.gl/QBJzmx, en el que se contaba de forma muy descriptiva que un grupo de jubilados mantiene desde los años 80 en unos terrenos de Pozuelo, un campo de golf de dimensiones oficiales en el que no hay que pagar nada por jugar.
El terreno linda con el Colegio Americano y el centro comercial Zielo Shopping, de una parte y la M-503 y la extensión de la Casa de Campo que acaba en Húmera, por otra. El reportaje describe que el terreno es un descampado de arena con rastrojos y retamas, poblado de liebres que corretean ladera abajo entre cascos de botellas de vidrio vacías. Al parecer y según comentan desde nuestro ayuntamiento, se trata de “terrenos no urbanizables que provienen del deslinde de una dehesa”.
Si el lector ya tiene claro a qué terreno me estoy refiriendo, también convendrá conmigo que su visión general desde cualquier punto de su perímetro no encaja con el entorno: un edificio con diseño, arbolado de la Casa de Campo y una vista única de la capital.
Se trata de un terreno que mantiene el mismo aspecto paupérrimo que tenía hace decenas de años, porque no se ha destinado un solo euro a su restauración paisajística o, si acaso, a su mantenimiento como campo de golf en la categoría de rústico.
Los jubilados que lo mantienen para la práctica del golf tienen razón cuando dicen que si no fuera por ellos sería una escombrera. Si resulta que el valor más alto de nuestro municipio es la gran cantidad de zonas verdes que atesora, ¿cómo es posible que nuestros gobernantes no se sonrojen con la pésima visión de este terreno, que además se encuentra a la entrada de la ciudad viniendo desde la capital?
Si son terrenos no urbanizables que provienen del deslinde de una dehesa, mayor razón para dotarles del consiguiente componente verde, un diseño adecuado que agrade a la vista y un mantenimiento constante. Es lo más lógico, ¿no les parece?
No estoy contra el campo rústico de golf, al contrario, creo que sería una buena solución como destino de este amplio terreno, dotándole, eso sí, de la infraestructura necesaria: diseño del recorrido de los nueve hoyos, arbolado de secano, calles exteriores para el paseo, aparcamiento … En fin, algo digno para esta ciudad que no grave en exceso los recursos de nuestro Ayuntamiento.
Juan Pozuelo






