Crónica apócrifa y breve sobre la copa de Navidad del PP de Pozuelo en la que, a falta de Cifuentes, sus dirigentes justificaron su torpeza echándole la culpa de todo a la maligna prensa

Y en eso llegó Navidad. En Pozuelo no se nota nada más que en los llenos que tiene los restaurantes, pero llegó. Y, como suele pasar desde hace muchos años, el PP de Pozuelo convoca a sus afiliados y amigos a la copa de Navidad. Y había expectación por saber qué milonga contarían sus líderes.
Empezaré diciendo que esta crónica es apócrifa porque está escrita por mí pero, que nadie tema nada, ya que yo no fui al acto. Varios asistentes me han contado lo que pasó y yo solo voy a tratar de unir todo lo que allí sucedió.
Y sucedió, según me cuentan, que a eso de las siete y media de la tarde de ayer, empezó la función en la sala Chanoe de la Ciudad de la Imagen de Pozuelo. Algo nuevo. Se podían haber ido más lejos pero, oiga, allí se puede aparcar bien y no hay ‘ropa tendida’. La llegada de los invitados era el calentamiento lógico a la espera de los discursos. No era por esperar a Cristina Cifuentes. Ya sabían que la Presidenta pasa de Pozuelo y se fue a Rivas-Vaciamadrid. O eso me dijeron. El caso es que una vez más, no vino.
Y cuando ya había unas cien personas en la sala, empezó lo mollar.
Perdón, debo decir antes que, entre esas cien personas, estuvo Paloma Adrados en el papel de ‘Convidada de Piedra’ y el ministro de Justicia Rafael Catalá en el papel de ‘¿Qué hace un chico como yo en un sitio como éste?’. De hecho, en su turno de palabra, echó un discurso que lo mismo lo podía haber echado en Villanueva y la Geltrú.
Pero volvamos al principio. Y como no podía ser de otra forma, hizo de telonera Susana Pérez Quislant ‘porque yo lo valgo’. No había otra explicación.
Susana no es nada en el PP de Pozuelo pero es la alcaldesa de la villa y, ay amigo, quería su minuto de gloria. Su cargo tiene fecha de caducidad y los minutos de gloria, con ministro delante, valen su peso en oro.
Lógicamente, y como viene siendo habitual en esta mujer, le echó la culpa de todos los males del PP y de Pozuelo a los medios de comunicación. Ellos son los malos. Ellos tienen la culpa. Solo le faltó decir: “Marditos roedores”. Medios de comunicación que, dijo de paso, no conseguirán que el PP pierda la mayoría absoluta. (Sin ánimo de ser presuntuoso, creo que se refería a El Correo. Me lo han dicho mis informadores, no es cosa mía). Luego habló de lugares comunes de esos de argumentario.
Y después habló su “hermano” ¿menor? Enrique Ruiz Escudero. Un tipo que nació en Pozuelo pero que no sabe de Pozuelo ni de la misa la media. El caso es que vino a decir lo mismo que su “hermana”. En algún momento de su discurso, alguien en la sala pensó que los hermanos se habían juntado antes para abundar en lo mismo: Los medios de Comunicación son los malos. Aquí, los que estamos aquí, somos todos buenos y ganaremos por mayoría absoluta por mucho que se empeñen esos malandrines. (Sin ánimo de ser presuntuoso, los malanadrines son los colaboradores de El Correo. Me lo han dicho mis informadores, no es cosa mía).
Y poco más. Me contaron muchas cosas. Todas basadas en las caras y los gestos de los asistentes, pero no voy a contarlas porque esas sí son malignas. La gente es muy mala cuando pierden el respeto a sus dirigentes políticos.
Ah, por cierto, decir también que la mayoría de los presentes eran forasteros. Se supone que por aquello de que había un ministro y un consejero y era bueno dejarse ver. La mayoría de ellos no entendió nada. Nada. Res de res, por aquello del catalán y la moda.
A destacar, la rifa… Porque hubo una rifa. A dos euritos la papeleta. Y compra que hay cien pares de ojos mirando y te la puedes ganar. El PP de Enrique necesita dinero y si hay que hacer rifas, se hacen…
Al nuevo presidente del PP le gustaría subir las cuotas de los afiliados y hacerlas obligatorias pero no se atreve porque le podían echar de Pozuelo a gorrazos. Así que, rifas… No me dijeron qué… Creo que una cesta de navidad y un curso de inglés… Y, cosas del destino, el azar quiso que el curso de inglés le tocara a Yolanda Estrada…
El azar también es perverso como este periódico…
La Piraña del Meaques






