El excesivo remanente de tesorería y el abultado dinero depositado en bancos, manifiestan la desmedida presión fiscal que el Ayuntamiento de Pozuelo somete a sus contribuyentes

Los cinco concejales de CIUDADANOS (Cs) hemos votado NO a la aprobación de la Cuenta General 2016 (cierre contable del año), presentada por la Concejala de Hacienda, Isabel Pita, en el Pleno Ordinario del pasado 21 de septiembre. Hemos considerado este voto negativo porque la lectura de la Cuenta General muestra un panorama desalentador por el resultado económico que presenta y las consecuencias políticas que de ello se derivan. Resulta que en 2016 nuestro Ayuntamiento obtuvo un nuevo superávit, el cuarto consecutivo, de 16,4 millones de euros (bien es cierto que 9,7 millones se han dedicado a amortizar la deuda, faltaría más) y un remanente de tesorería de 80,4 millones de euros, una barbaridad.
La principal consecuencia política de este desmedido afán por recaudar más de lo que precisa el Consistorio para dar cumplida cuenta de los servicios al ciudadano, es que los contribuyentes de las arcas municipales de Pozuelo estamos pagando unos impuestos elevados que dan lugar a un superávit repetido y unos remanentes positivos excesivos. Y todo ello no se corresponde con la oferta de servicios que desarrolla nuestro Ayuntamiento. Una de dos: o el gobierno municipal baja los impuestos o aumenta la calidad y cantidad de los servicios. Lo de bajar impuestos ya han demostrado que no tienen voluntad y lo de aumentar los servicios y la calidad de los actuales, ya han demostrado que se niegan a considerarlo y ni siquiera, a discutirlo con los grupos de oposición.
En cuanto al remanente de tesorería, los responsables del gobierno municipal no saben qué hacer, no tienen proyecto de gasto y lo único que hacen es guardarlo en el banco. ¿Hasta cuándo van a seguir reteniendo un dinero que es de los contribuyentes? Parece más un secuestro que otra cosa. ¿Y para qué? ¿Qué sentido tiene que una institución pública dedicada a dar servicio a sus ciudadanos, se dedique a amontonar capital en los bancos procedente de una elevada y desmedida presión fiscal a sus contribuyentes? ¿Qué clase de estrategia política es esa?
Otra partida llamativa es la de Inversiones, que muestra el tremendo barullo que tienen los gestores de las distintas Concejalías. Resulta que el gobierno municipal no ha ejecutado en el año 2016 inversiones anunciadas por valor de 35 millones de euros, un 83,19% de lo previsto. En lenguaje llano y claro, esto es simplemente bochornoso, casi indigno de una Corporación Municipal, porque ello supone la mendacidad de lo anunciado por la Alcaldesa y la inacción de lo comprometido por los concejales a los vecinos.
Este gobierno municipal ha entrado en una dinámica perversa que perjudica gravemente los intereses de los ciudadanos de Pozuelo, en la que todos sus componentes miran ya, exclusivamente, a las elecciones de 2019, en cómo colocarse aquí o en la Comunidad de Madrid para seguir viviendo del dinero público. Ante esta desfachatez cabe una pregunta ¿qué delito hemos cometido los ciudadanos para tener que soportar unos gobernantes de tan baja consideración política?
Miguel Ángel Berzal, Portavoz del Grupo Municipal Ciudadanos






