Se acercan días de vino y rosas para los aficionados catalanes al fútbol. Un artículo de Domingo Domené

Imaginemos que en el hipotético referéndum del día 1 de octubre gana lo absurdo de la independencia de Cataluña.
Imaginemos que el día 2 se proclama la, hasta hoy hipotética, república catalana.
Imaginemos que, si esa república fuera coherente con su independencia, el mismo día 2 debería prohibir que, a partir de ese momento, equipos deportivos catalanes compitiesen con equipos españoles.
Imaginemos el resultado final…
Algunos culés estarían muy disgustados por no poder pitar al Rey de España en una posible Final de Copa pero, ay amigos, a los de Esplugues de Francolí o a los de Granollers podría divertirles mucho jugar contra el Barcelona de Messi.
Sin duda se acercan días de vino y rosas en Cataluña si antes no se remedia…
Domingo Domené





