Tras las peticiones de separatistas para que el Barcelona no juegue la final de la Copa del Rey y las intenciones de pitar el himno español, no sobraría que al partido se le aplicase el 155

Al paso que vamos, la situación provocada por el separatismo radical en Cataluña también afectará al futbol español.
El presidente de la Liga de Futbol Profesional Javier Tebas es partidario de aplicar el artículo 155 de la Constitución Española en el Wanda Metropolitano cuando el próximo 21 de abril se juegue la final de la Copa del Rey de Futbol porque está seguro de que se pitará el Himno Nacional.
Pero hay más, algunos separatistas catalanes radicales proponen, incluso, que el Barcelona no comparezca en Madrid para jugar la final de la Copa del Rey contra el Sevilla. Es la propuesta concreta, por ejemplo, de María Elena Fort, número 26 de la lista de Joan Laporta cuando éste ganó las elecciones a la presidencia del Barça. Es decir, un directivo de tercer orden.
No voy a repetir aquí los calificativos de la calenturienta imaginación de ésta señora, que no dudo lo será, pero estoy esperando que el presidente del Barcelona Josep María Bartomeu o algún miembro de su Directiva hablen al respecto. Porque Bartomeu, en su día, puso al Barça entre las instituciones favorables a la consulta popular que, en su día, supuso la farsa del referéndum.
Es un silencio de conveniencia porque ya he dicho, en esta columna, que el Barça tiene mucho que perder si sale del futbol español como consecuencia de la pretendida independencia. Y es que fuera del paraguas del futbol español llueve a cántaros. Pero son libres de marcharse. Nosotros no vamos a echarles de menos porque estamos hasta allí… de la pretendida república catalana.
El Barcelona depende más del fútbol español que el fútbol español de Barça, eso es tan claro como la luz del día. Que formen su propia liga o que pidan jugar en la Liga francesa, una competición considerada de segundo nivel en Europa, por mucho PSG que tenga como su máximo exponente.
José Antonio Rosa





