Pasen y vean la lucha sin cuartel entre los gobiernos de Boadilla del Monte y Pozuelo de Alarcón por contar cuál de los dos pueblos tiene menos tasa de criminalidad. Hasta el ridículo.

De todos es sabido que la zona Noroeste de la Comunidad de Madrid tiene una criminalidad baja. Y, de un trimestre a otro, los datos sufren mínimas variaciones. Al moverse en cifras tan pequeñas, las variables en tantos por ciento son enormes pero la realidad es mínima.
Pero nuestros políticos venden los datos como si fuesen lo más de lo más. El acabose.
Así, hace unos días, Boadilla del Monte sacaba pecho con un titular súper guay: “Boadilla es el municipio de Madrid con menos infracciones penales en el primer trimestre de 2017”. Hala, venga.
La semana pasada, Pozuelo de Alarcón lo intentaba superar y aseguraba en otro titular más guay aún: “Pozuelo se confirma como una de las ciudades con la tasa de criminalidad más baja de toda España”. Hala, venga, que no pare la música.
Boadilla del Monte, en concreto y según su Gobierno, solo tuvo 21,4 infracciones penales por cada mil habitantes, datos que contrastan con las 73,3 infracciones registradas en la capital. Como si Boadilla y Madrid fuesen comparables.
Asimismo, los robos con fuerza en domicilios han bajado un 38,2 por ciento; las sustracciones de vehículos un 33,3 por ciento; y los robos con fuerza en establecimientos y otras instalaciones, un 19,5 por ciento.
También ha destacado la reducción en un 83,3 por ciento de los robos con violencia e intimidación, con una única infracción registrada, y los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, con el mismo número de incidentes y una caída del 66,7 por ciento.

Como en el primer trimestre de 2016 hubo dos delitos contra la libertad e indemnidad sexual y en este trimestre no ha habido ninguno, la cosa ha bajado el 100%.
En cambio, como ha habido dos casos de tráfico de drogas, la cosa ha subido el 100%.
No se puede hacer más el ridículo.
Pozuelo de Alarcón, por su parte y según su Gobierno, es uno de los municipios de la región con la tasa de criminalidad más baja de toda España, con un 33,1 %, tal y como recoge el último balance de criminalidad del Ministerio del Interior. Acojonante.
Dice más. Durante la reunión que han tenido autoridades de Pozuelo con representantes del Ministerio de Interior, también se han valorado otros datos de este informe y en el que también se refleja el descenso de los robos con fuerza en domicilios en un 46,2% en el primer trimestre del año, respecto al mismo periodo de 2016. Otro de los datos evaluados es el descenso del número de atropellos y el de las infracciones por consumo de alcohol y otras drogas. (¿?)

Como en el primer trimestre de 2016 hubo dos delitos contra la libertad e indemnidad sexual y en este trimestre ha habido cuatro, la cosa ha subido el 100%.
Eso sí, los robos con violencia en establecimientos han bajado. Lo que preguntó el PSOE en el último Pleno son solo incidentes aislados y puntuales.

Y lo del tráfico de drogas es ya total. Todo el mundo sabe el trapicheo que hay en la calle Luis Béjar pero en el informe no se refleja.
No se puede hacer más el ridículo también.
¿De verdad creen ambos gobiernos que los vecinos se chupan el dedo?
Juan Manuel Sánchez





