Dejad que los niños se acerquen a mí, porque detrás vienen los Votos
Quién podía imaginarse que en este mundo de tanto cuidado y respeto hacia nuestros menores desde todos los ámbitos de la sociedad, fuesen los medios televisivos los primeros en tirar por la calle de en medio y ponerlos en primer plano de los fastos electorales que nos vienen.
En un mundo cada vez más de cotilleos, en los que un tuit multiplica una información, lo de menos es su veracidad o no, y la traslada por todos los confines del globo terráqueo.
Nos empeñamos en proteger a nuestros infantes, cuando son los propios peques (no sabría decir con qué grado de consciencia), eso sí, muy “ amparados “ y siempre protegidos por sus padres, los primeros en disfrutar de esos minutos de gloria que dicen que tiene el “ prime time “ televisivo.
Todos los días nos desayunamos con caras pixeladas, para proteger a nuestros adolescentes y niños, con el defensor del menor tutelando el derecho a la intimidad de los mismos y a preservar su vida presente, futura, infinita y más allá. Para encontrarnos y sorprendernos que la reina de las mañanas de manera fortuita y azarosa y tras un pequeño paseo – imagino yo – por cualquier calle de España, se encuentra con que es una necesidad que piden a gritos, algunos antes de ir a la guardería, el poder hacer preguntas a los futuros próceres de nuestro gobierno. Imagino yo, que para irse trabajando el futuro.
¡Ay!, Iluso de mí, imaginaba a los pequeños queriendo jugar a la Play o pidiéndole a sus padres ir a la Warner, como mucho…¡papis, para mi cumple quiero un Iphone; eso sí el 6!; los más duchos en el deporte, incluso, queriendo imitar a Nadal o Mireia Belmonte…
Que va, que va, la realidad la acabamos de conocer y, espero que más pronto que tarde mis colegas del Colegio de Psicólogos tengan a bien desarrollar los distintos estudios que confirmen esta nueva y extraordinaria orientación infantil, desde la más tierna edad: la clase política y su influencia en los hábitos y costumbres de nuestros infantes.
Realmente, ya teníamos que prever que las cosas irían por ahí, si nos retrotraemos a las imágenes de TV3 y los famosos comentarios de los niños sobre la relación de la Comunidad Catalana y su entronque con el estado. Es bien cierto que son temas muy, muy de familia y a compartir, hay que integrarlos y hacerlos responsables con la máxima celeridad, lo mismo durante el baño, que cuando se llevan al cole, imagino que otro buen momento, también, es durante las actividades extra-escolares. ¡Qué decir, durante los cumples, que llegan ya a semejarse a una boda, tanto por el lugar de celebración, como por los regalos que se trasladan!
De hecho, ya he escuchado en mis paseos por los parques pozueleros que los chavales entre patada al balón y salto por el tobogán, comentan entre ellos, con la inocencia propia de la edad cosas como : ¿crees tú que tendrán mayoría los de C’S o hará PODEMOS de bisagra?, afinando el oído, he podido escuchar algún comentario, irreproducible, hacia el Presidente en funciones y, el que más me ha llamado la atención, por la perspicacia y agudeza de la glosa y que demuestra el conocimiento que muestran hacia los temas de estado nuestros infantes: “No te equivoques, en el PSOE quien manda, es la mujer de Sánchez…” (¡cómo hilan los peques!)…, asintiendo, en este caso una criatura de, apenas, siete primaveras…, calculo yo.
Bueno amigos, ironías aparte, estamos en una sociedad preocupada por defender las libertades y los derechos de nuestros personajes del futuro, reclamando constantemente el ojo avizor frente a las agresiones escolares, el maltrato de los padres, la protección pública de los menores (necesaria y obligada, dicho sea de paso ) y toda clase de derechos ante situaciones de violencia de los mismos bajo el argumento de su edad y, por lo tanto, de discriminarlos positivamente, más allá de la punibilidad de la acción cometida y, al mismo tiempo, damos rienda suelta a su inocencia natural, con el visto bueno de sus progenitores, para llevar adelante actuaciones televisivas naturales y espontáneas.
Se empieza por hacer una gracia televisiva, inocente la llamarán algunos, cosa que no voy a poner en duda y se acaba por denunciar al responsable del Zoo de USA que manda acabar con el gorila que arrastra al niño – las imágenes televisivas son elocuentes – ante el riesgo real de su vida… ¿en qué quedamos, los protegemos o miramos inertes a ver qué pasa?
Mi duda, mi gran duda solo es una, cuando pasen los años, cambien los vientos, aparezcan y desaparezcan los políticos actuales y esos niños se vean con la frialdad del tiempo pasado y de las experiencias vividas ¿qué podrán pensar de quienes les permitieron esos cinco minutos de gloria, para solaz entretenimiento de unos y crecimiento del Share de otros?
Por cierto, en la misma situación y con el mismo medio ¿creen Vds. que los líderes políticos estarían de acuerdo en que fuesen sus propios hijos quienes actuasen, de manera libre y espontánea, en programa similar?
Lo que está claro es que por un voto ¡hasta la vida daría por un voto!
Por supuesto, tendría que ser la vida de un militante, porque el líder, el irremplazable líder siempre tiene que seguir para llevarnos al Edén prometido, en este caso: al jardín de infancia.
A. Nogueiro





