Spain is different: Sólo un 7% de los españoles mayores de 25 años domina el inglés

Todos los años por esta época tanto el buzón de correo de mi casa como el correo electrónico, se llenan de atractivos folletos publicitarios de academias y agencias de idiomas. Me quieren convencer de la importancia de la lengua de Shakespeare. ¡Pero si yo estoy súper convencida! ¿Alguien duda de la importancia de hablar inglés hoy en día? Puedes hablar francés, alemán y hasta ruso o chino pero, si no hablas inglés, no eres nadie.
Recientemente he estado en Holanda y Alemania y he sentido envidia insana del nivel de inglés que tienen en estos países los niños y los no tan niños. ¿Y en España? ¿España es diferente? Las cifras hablan por sí solas. Sólo un 7% de los españoles mayores de 25 años domina el inglés y un 16% tiene un nivel medio.
A mi edad tengo que confesar que me he apuntado a una gran cantidad de cursos presenciales y online. Y, a pesar del dinero y tiempo invertidos, a duras penas puedo desenvolverme. Mi objetivo era intervenir en una reunión o hacer una exposición en inglés, pero a día de hoy no lo he conseguido. Ahora me pregunto si mis hijos lo conseguirán.
Está claro que algo falla en nuestro país. Es cierto que los españoles no somos los que más facilidad tenemos para las lenguas. El primer motivo es que no empezamos desde niños. Y otro punto fundamental es la inmersión, porque no basta con asistir a clases de inglés sino que hay que vivir en inglés. En mi opinión, las herramientas imprescindibles para llegar al nivel exigido hoy en día son la televisión y la educación.
Respecto a la televisión, he tenido la tentación de volver a recurrir al ejemplo de Holanda y Alemania. Sin embargo, esta vez voy a poner de modelo un país menos rico y más próximo: Portugal. En Portugal se emiten las películas y series en versión original y esto hace que los portugueses no tengan miedo a comunicarse en inglés. Su nivel está entre los mejores de la Unión Europea.
Sin embargo, en España todavía se dobla todo el contenido audiovisual por herencia de los años del franquismo. Es verdad que la nueva tecnología ofrece, en muchos casos, la posibilidad de escuchar la interpretación original. Pero los españoles vemos la televisión en castellano porque sólo el 14% entiende inglés cuando lo escucha. Es la pescadilla que se muerde la cola.
En referencia a la educación, el tema es más complicado. Y en épocas de crisis la educación nos preocupa más que nunca. Por ello, en estos momentos los españoles necesitamos un Pacto De Estado Por La Educación como agua de mayo. Sin embargo, no tendremos una educación de calidad si en ese pacto no se da al inglés el sitio que se merece.
De hecho, la importancia del inglés siempre es un tema recurrente en los corrillos de madres. En los últimos años la prioridad a la hora de solicitar colegio ha dejado de ser la cercanía y ha pasado a ser el bilingüismo. Y muchas hemos hecho verdaderas peripecias para conseguir plaza en un colegio público o concertado bilingüe, pero en la mayoría de los casos sin ningún éxito. Aunque no se puede afirmar que esos afortunados niños escolarizados en el centro elegido sean completamente bilingües, sí se aprecia la diferencia.
La educación siempre es uno de los temas clave para los partidos políticos y ocupa un lugar destacado en los programas electorales. Yo me fijo especialmente en el del Partido Popular, por ser el que ha gobernado en la Comunidad de Madrid en las últimas legislaturas. Resulta curioso que hay dos promesas que se repiten cada cuatro años, y han vuelto a aparecer en el programa del pasado mes de mayo. Una es la libre elección de colegio y otra es hacer centros bilingües. Esta es la prueba de que se avanza poco tirando a poquísimo.
Ante este fracaso, las academias de idiomas son las grandes beneficiadas. Sus ofertas van desde clases extraescolares hasta cursos enteros en un país anglosajón. Sin embargo, los principales ingresos de estas empresas vienen de esos campamentos de verano en el extranjero, que duran entre 3 y 4 semanas y pueden llegar a costar la friolera de 3.000 euros. En julio hacen su agosto.
Dicho esto, también tengo que confesar que ahora mismo me encuentro frente a una mesa llena de folletos y dispuesta a hacer un considerable esfuerzo para que mis hijos el próximo verano estudien inglés. Algo impensable para una familia de clase media holandesa o alemana. Pero, España es diferente.
Manuela de Arco





