El PP gobierna Pozuelo con la altanería y la rutina que dan las mayorías absolutas

(25-08-15) (Sigo con repeticiones de artículos publicados hace tiempo, cuando empezaba este periódico y no tenía su actual difusión. Sigue siendo tiempo de vacaciones. Hasta el lunes no empieza el curso. El articulo de hoy se publicó a finales de agosto de 2014, pero sigue siendo de total actualidad. El PP sigue lo mismo. El Capitán Possuelo).
Hoy, como prometí, hablaré del PP de Pozuelo de Alarcón. Del partido político hegemónico que gobierna en este pueblo desde la altanería que dan las mayorías absolutas de toda la vida y que siempre deriva en rutina, las dos adormideras políticas más peligrosas de la democracia. Con ellas, usadas como costumbre, se corre el riesgo de despreciar lo que no sale de sus filas y de hacer las cosas porque siempre se hicieron así. El resultado es la decepción vecinal.
Pozuelo es un poco como cuenta el Génesis que fue la creación del mundo. Dios creó el mundo en seis días y al séptimo descansó. Creo que algo de eso le pasa a este pueblo. La gente del PP trabajó mucho para crearlo durante muchos años y ahora descansa. Está en su séptimo día. Ya lo da todo por hecho. Incluso, a veces, actúa como si fuese su derecho. Y eso, como es natural, lo está achicharrando.
El PP tuvo un gran bajón en las últimas elecciones municipales. Los escándalos de la etapa de Sepúlveda habían minado al partido y muchos ciudadanos le retiraron su confianza. De hecho, obtuvo 25.319 votos cuando, en 2007, había sido votado por 27.455 vecinos. Se había bajado en votos pero el resultado era más que suficientes para gobernar en mayoría absoluta y eso calmó los ánimos. El PP creyó que con esa pérdida de votos ya había purgado su culpa gurteliana y no se inmutó demasiado. Seguía gobernando en solitario. Y entonces decidió hacer una política de perfil bajo. No había que provocar demasiado. Era preferible arreglar la casa por dentro, ajustar números y esperar que pasase la ventolera. A fin de cuentas, somos el PP, esto es Pozuelo y con eso será suficiente.
Se equivocó. En las últimas elecciones europeas el batacazo fue sublime. Sólo votaron PP 13.517 pozueleros. Una cifra aterradora. Tremenda. Ya no daba mayoría absoluta. Otros partidos le habían comido la tostada. Yo, al menos, esperé una reacción fulminante de los líderes del partido de este pueblo. Nada. No pasó nada. Las cosas se siguieron haciendo de la misma manera. Con altanería y rutina. La filosofía política seguía siendo ‘Somos el PP y esto es Pozuelo’. Ahora, con la llegada del otoño, pasará frío. Zamora no se conquistó en una hora, dice el proverbio popular, y una hora es lo que queda para las elecciones de mayo. Muy poco tiempo.
A veces da la sensación de que el PP en Pozuelo no existe, que es un holograma, cuyo secretario general bastante tiene con buscar árboles singulares en su viceconsejería, y que el Gobierno Municipal vive en Matrix. En una realidad virtual en la que sigue haciendo las cosas como le enseñaron sus mayores. Y, desde luego, como si no hubiese pasado nada en las elecciones anteriores.
Dicen las lenguas de la Plaza Mayor que todo se debe a que la señora Adrados no tiene claras algunas cosas. Entre ellas, su repetición como cabeza de lista. Yo no me lo creo aunque es bien cierto que muchas alcaldías grandes de la Comunidad de Madrid dependen de quien sea elegido por la calle Génova para intentar ocupar la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol y, entre esas alcaldías grandes está Pozuelo. Un pueblo goloso para muchos con perfiles fuertes. Incluso, ministros.
En cualquier caso, el mayor problema del PP en Pozuelo es su falta de renovación interna, algo que ya debería haber abordado hace tiempo. En la sede del PP sigue Marisa como secretaria. Una mujer que estuvo ya con Martín Crespo. Y siguen teniendo cargos orgánicos Pablo, Félix y Beatriz, que estuvieron con Sepúlveda. Gil y Alba, incluso con Martín Crespo. Penoso. Han estado con cuatro alcaldes…
Yo no sé qué piensa hacer el PP en Pozuelo de cara a las elecciones municipales. Depende de muchas cosas y casi ninguna de aquí pero es imperdonable que tanto la presidenta del partido como su secretario general no hayan abordado una renovación del PP hace tiempo. Se hubieran evitado muchos disgustos y los que le quedan.
Se me acaba el espacio y aún no he tocado el Gobierno de Pozuelo… Y creo que debo hacerlo. Es muy importante partir de su fotografía actual para analizar los programas políticos futuros. Tampoco he hablado de la señora alcaldesa. Puf. Se me amontona el trabajo.
Decidido, seguiré mañana con la serie…
El Capitán Possuelo






