Por DERECHO. Porque nuestros ancianos merecen otro respeto por parte del Gobierno de Pozuelo

El colectivo de los mayores en España ha conocido a lo largo de su vida enormes transformaciones sociales, de hecho nuestro modelo social y político es el fruto de su trabajo, así como la superación de los diferentes avatares que hemos vivido como país y el clima de paz y entendimiento que hemos alcanzado con los años, en gran medida es gracias a que supieron hacer de la necesidad virtud y construir sobre rescoldos de intransigencia, violencia y falta de libertad, con grandes dosis de perdón, olvido e inteligencia.
Además, en la actual situación de profunda crisis económica, son precisamente nuestros mayores los que están actuando como una red social y económica en aquellas familias que viven el drama del paro o del trabajo en pobreza por los escasos sueldos y las pésimas condiciones laborales y son sus pensiones de jubilación, escasas, las que están contribuyendo a amortiguar los dramas humanos que está viviendo nuestra sociedad.
La deuda de gratitud que tenemos con nuestros mayores es de una dimensión probablemente inabarcable en varias generaciones y por lo tanto, cuando menos, hemos de velar porque sus derechos sean respetados escrupulosamente, y porque su calidad de vida sea digna. En tiempos en que la esperanza de vida se ha incrementado tanto, es fundamental una apuesta decidida de los poderes públicos por los programas, acciones y proyectos que apoyen el envejecimiento activo y que permitan y favorezcan la participación de nuestros mayores en calidad de protagonistas.
Las administraciones locales deben tener un papel fundamental como garantes de derechos, ellas son las instancias públicas más cercanas y por tanto las que tienen un mayor campo de responsabilidad en la garantía de derechos sociales y protección de la calidad de vida de este importantísimo segmento de nuestra población.
Si centramos la mirada en Pozuelo de Alarcón, nuestro municipio, observamos un tratamiento de la población de mayores en el que como en tantos otros temas de carácter social, prima el concepto caritativo, la dádiva fácil sobre el derecho adquirido; lo hemos dicho muchas veces, no se trata de hacer políticas reactivas, me entero de la existencia de un problema y entonces actúo, no, se trata de prevenir, de trabajar proactivamente, planificar con la mirada puesta en el incremento de bienestar de todos los colectivos sociales, pero de forma especial aquellos más vulnerables.
El hecho cierto es que los mayores de Pozuelo que habitualmente utilizaban el comedor del centro de mayores de Padre Vallet ya llevan tres meses privados de este servicio pues una desastrosa gestión ha provocado que, presuntamente, la última concesión del comedor se produjera sin atender de forma conveniente a los requisitos establecidos por la legislación al respecto, provocando la toma de decisiones precipitadas, no planificadas, que han tenido como consecuencia que muchos mayores que hacían uso de este servicio no dispongan de comedor desde hace tres meses y por no se sabe cuánto tiempo más. Sin alternativas, sin planificación, con altas dosis de improvisación y con unas formas de hacer política en asuntos sociales más propias de tiempos pretéritos, aquellos que muchos de nuestros mayores intentaron desterrar de nuestra cíclica historia y para lo cual hicieron auténticos esfuerzos de olvido y entendimiento.
Nadie les ha informado de los motivos por los que el comedor ha cerrado, nadie les ha ofrecido una vía asequible y cercana para atenderles en tanto no se resuelva el problema, nadie les ha indicado cuándo será restablecido el servicio. Y, sinceramente, creemos que nuestros mayores merecen otro respeto por parte del Gobierno de Pozuelo de Alarcón. Se lo han ganado, por DERECHO.
Grupo Municipal Socialista de Pozuelo de Alarcón




