Crónica política del primer acto preelectoral del PP de Madrid, que ganó Cifuentes, pero en el que Aguirre coló a David Pérez al que considera su sucesor

Ayer estuve cubriendo el primer acto de precampaña del PP de Madrid. Y no me defraudó. Tuvo de todo en esa guerra interna que todo lo mueve por la lucha de poder en el partido. Aquello fue un espectáculo en el que todo-todo tenía significado. Y no había que ser muy listo para ver en seguida de qué iba la cosa. Cerraba el acto Cristina Cifuentes y eso era todo un síntoma de quién va ganando la guerra. Y no debió ser nada fácil mostrarlo públicamente porque Esperanza Aguirre sigue siendo la Presidenta del Partido.
Todo el acto fue muy curioso. El PP nacional se temía lo peor y mandó a Pablo Casado como árbitro o, al menos, como testigo. Pobretico. Si hubiera movido un dedo se lo habrían comido sin piedad. Menos mal que no pasó nada. Como digo, ganó Cifuentes. Cerró el acto y eso tiene mucha importancia en este tipo de cosas.
Lo que me llamó la atención es que Aguirre consiguiese meter en el acto a David Pérez, un perdedor electoral por muy Presidente de la Federación de Municipios de Madrid, donde ya tiene fecha de caducidad. Pero Esperanza, ya que ella no puede, quiere que sea Pérez el que luche por el aguirrismo en el PP de Madrid. Y el caso es que el alcalde de Alcorcón va de elegido.
Aguirre se mordió la lengua en su discurso. Tragó quina. Y presentó a Cristina Cifuentes. Y la felicitó con oficio. No puso el más mínimo entusiasmo. Y se notó. Ella quería que se notase ya que la presidenta del PP le dedicó más tiempo y más entusiasmo al alcalde de Alcorcón David Pérez que a la Presidenta de la Comunidad. Era lo que le importaba ya que había perdido el primer gran asalto.
A Esperanza se le ha acabado el discurso político porque es incapaz de superar su amarga victoria electoral que le devino en perdedora. No era su día. Mejor, no es su tiempo.
Cifuentes cerró el mitin con contundencia: el PP es el partido que “mejor representa a las clases medias” y presumió de cumplimiento de programa en apenas cuatro meses de gestión política.
Además. destacó esa política del nuevo PP que reivindica para sí el patrimonio de las políticas sociales. Insistió en el matiz social de sus medidas cumplidas. Ese es su mensaje. Para ella, el PP es motor de transformación.
David Pérez habló de lugares comunes de toda la vida del PP. No tenía sentido su presencia, salvo el interés de Aguirre en promocionarlo..
Por cierto, sonó raro que la alcaldesa Quislant no tuviese un papel más importante, toda vez que Pozuelo es de las pocas ciudades importantes que mantuvo la mayoría absoluta.
¿Tuvo algo que decir Cifuentes en ello?
La Piraña del Meaques





