Los Asesores y el síndrome de Diógenes, un artículo de Tono Rueda

Según la información que obra en la página web del Ayuntamiento de Pozuelo, el número de empleados eventuales, de confianza, los que vulgarmente se conocen como “Asesores”, ha subido a 25. Esto quiere decir que estamos en el límite legal que establece la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local. O sea que no tenemos más asesores porque no se puede…
Cuando terminó la anterior legislatura puede que hubiera unos 19 empleados eventuales. En esta corporación el partido que gobierna tiene 3 concejales menos, y sin embargo hay 6 asesores más, aunque uno lo es porque hay un grupo político más que entonces.
¿Será para compensar?
Pues según dicen no es así, lo que ocurre es que hay pocos sitios donde colocar a los allegados, antiguamente las personas de confianza seguían a los cargos políticos de los que dependían allá donde fueran, pero parece que en el PP está la cosa muy mala y puede que lo esté más, y no hay donde colocar a los que se quedan sin mentor.
Así ocurre que los “Asesores”, que son cargos de confianza del cargo público para el que trabajan, cuando ese cargo público se va, el que viene se lo come con patatas, aunque no confíe en él, o lo tienen que recolocar, y entonces ¿Qué hacemos con los que ya no nos son “útiles”?, pues buscamos un rinconcito para colocarlos y que se dediquen a poner sellos, total, pagan los vecinos…
Así pues ya tenemos el cupo completo, y algunos tiemblan pensando que si algún concejal decide que necesita a alguien de confianza, o alguien con buenos padrinos se queda en la calle tras las próximas elecciones, les va a tocar hacer las maletas.
Los suspiros son aire y van al aire, las lágrimas son agua y van al mar, dime mujer, cuando el asesor pierde la confianza, ¿Sabes tú adónde va?
José Antonio Rueda, ex concejal de UPyDe en el Ayuntamiento de Pozuelo





