La oposición pozuelera saliente se reúne en una comida para firmar ‘El Pacto de Barranco’

(14-03-15) Fue por casualidad. A veces, uno se entera de las cosas por casualidad. Pero pasando por el Camino de las Huertas, la salida de concejales del Bar Barranco me puso sobre la pista. Lo demás, fue fácil.
Los concejales de la oposición, menos alguno que no estuvo por razones que no vienen a cuento, se habían reunido a comer el menú del día en Barranco y a escote.
Cuando se lo comenté a alguien cercano al PP me dijo que se habrían reunido para conspirar. ¿Conspirar a estas alturas de la liga? No digas tonterías… Eres muy confiado, Tarántula. Esta gente siempre está pensando en cómo hacer daño al PP… Pueden haber estado fraguando ‘El Pacto de Barranco’ para aislar al Partido Popular en cuanto se celebren los comicios… Cosas peores se han visto.
Sin duda, la cercanía de las elecciones convierte a hombres sensatos en hombres tarumbas. Aunque, a decir verdad, no iba mal tirada la observación…
Lo que mi amigo y algunos más del PP no imaginan es que las dificultades unen y la oposición en Pozuelo durante esta legislatura ha soportado mucha tralla. El lema de Adrados “17-4, 17-3, 17-1” pesa, a veces, como una losa. Y, ahora que todo ha terminado y muchos de los miembros de la oposición se irán para no volver, lo suyo era reunirse para reírse del sufrimiento pasado, contar anécdotas donde algún miembro del Gobierno hizo el ridículo, desearse suerte y, en efecto, firmar ‘El Pacto de Barranco’ pero no para aislar al PP sino para unirse ellos para siempre.
Me han contado que fue una comida fantástica. Incluso, se rieron de sí mismos. Comieron el plato del día. Ensalada, guisantes, gazpacho… Uno confesó que estaba enamorado y se quiere casar. El amor es un viento que igual viene que va. Otra dijo que Palomares se estaba pensando votar a Paloma Adrados porque su mujer va a tener gemelos y son 4.000 euritos del ala los que le caerán. También comieron tortilla de patatas. Lo ponía el menú, mientras devoraban mucho ‘te acuerdas…’ Y vengan risas…
Pero lo más importante de todo es que no hubo acritud ni malos rollos. Y por eso lo traigo aquí. Como ejemplo.
Sobre todo, después de ver como se ensucia la campaña electoral de Cuesta de las Perdices hacia abajo… ¡Viva el Pacto de Barranco!
La Tarántula





