Memorias y vicisitudes de Maite Pina: Una concejala sola y de izquierdas en un Consistorio de Derechas o como la voluntad política para resolver problemas está por encima de los viejos reglamentos (II)

El primer Pleno ordinario se celebró a finales de julio y esta concejala fue una convidada de piedra. Pude intervenir en las propuestas de los demás y pude votar, pero nada más.
Como no va en mi naturaleza darme por vencida, presenté un recurso, pidiendo que se me tuviera en cuenta y se me permitiera conformar el grupo mixto para poder ejercer mi derecho de representación.
Mientras se resolvía el recurso seguí hablando con unos y con otros para aclarar mi situación.
Se me dio retribución y despacho dotado, pero, al no ser Grupo, no tuve ningún auxiliar.
Seguí pidiendo lo que, a mi modesto entender, era de justicia que tuviese.
Y como en política hay cosas que van de voluntad política, Diego Lozano, en aquel momento Primer Teniente de Alcalde, habló conmigo… Era un tipo sensato que entendía que aquello era una injusticia…
Y aunque lo de tener Grupo, me dice dijo, que lo marcaba el ROP, entendía que no podía estar sin representación… Y, en un gesto de buena voluntad, el PP me cedió una moción de las suyas y una pregunta oral.
Aunque fue Diego Lozano el que habló conmigo, y supongo que el que buscó la solución, Paloma Adrados, entonces Alcaldesa, estuvo de acuerdo. En el Ayuntamiento no se movía un papel sin que Paloma lo supiera.
Y en ese momento aprendí, claramente, que la voluntad política y una visión democrática amplia, puede salvar impedimentos administrativos y más, si las decisiones administrativas tienen diferentes interpretaciones.
En septiembre mi situación había variado, iba a poder intervenir en el Pleno. Todos los concejales de la corporación, me felicitaron por haber llegado a una solución y a todos les parecía que el ROP merecía un repasito (recuerdo que estábamos en septiembre de 2011).
La primera moción que presenté se aprobó por unanimidad. 25 votos a favor. Y lo que pedía, básicamente, era la reforma del ROP para que mi situación no se volviera a dar.
A todos los grupos les pareció que aquello tenía sentido y yo pensé que terminaría la legislatura siendo grupo mixto.
Pero la legislatura siguió corriendo…
Cuando al Pleno iba algún tema que se había visto en comisión, yo iba más justa porque a las comisiones no podía asistir…
Los temas de Pleno que se decidían en la Junta de Portavoces y se me comunicaban porque a esa Junta de Portavoces no podía asistir. Pero estaba mejor que al principio y seguía esperando la respuesta al recurso presentado.
Y llegó el momento cumbre de la legislatura, la presentación de los presupuestos. Reconoceré que cuando vi el proyecto de presupuestos encima de mi mesa me entraron ganas de llorar… Era imposible que yo pudiera con aquello. Necesitaba ayuda y la pedí. Y le pedí ayuda a compañeros de IU de otros ayuntamientos y me enfrenté al proyecto de presupuestos.
Me los miré a fondo, los comparé con los anteriores, presenté enmiendas, valoré la propuesta, pero…, siempre había un pero. El proyecto, antes de ir a pleno pasaba por comisión y allí se debatían las enmiendas, se resolvían las dudas, se llegaba a acuerdos y yo no podía ir a las comisiones.
Me quise morir…
Continuará…
Maite Pina, exconcejala de Pozuelo de Alarcón






