Pozuelo Prestigio: Paseo por la Historia de Pozuelo Centro para ayudar a vecinos, turistas y forasteros. Séptima Etapa: El Camino de las Huertas, la Poza y el Arroyo Pozuelo

El arroyo de los Pozos y La Poza. Entre el viejo camino y la carretera actual que van a Majadahonda hay un arroyo llamado de Los Pozos.
Su nombre proviene de que, en la parte izquierda de su cauce, estaban los pozos (se conservan sus brocales) que abastecían de agua al lavadero de ropa doméstica y a la fuente de la Poza, tan importantes, casi esenciales, para el casco urbano del antiguo Pozuelo.
Sus aguas, además de para lavar la ropa, beber y para las fábricas también servían para el regadío de las muchas huertas que había en el que hoy se llama así: Camino de las Huertas.
El lavadero, usado por todas las mujeres del pueblo era el lugar donde se propalaban los chismorreos.
De La Poza salía una tubería que abastecía el abrevadero que estaba junto a un edificio municipal donde en la última veintena del silo XIX se hizo un matadero.
Curiosidad: Los animales que, en mayor número, se sacrificaban en ese matadero eran los cerdos. En la parte superior de la calle del Hospital había varias cochiqueras y, por eso, la gente con un poco de mala leche la llamaba calle de los “guarros”.
Cien años después el matadero de convirtió en lo que hoy es parte del Patronato de Cultura, junto a Educarte, en el Camino de las Huertas.
Al finalizar la guerra incivil y volver a repoblarse nuestra villa (que durante la contienda había quedado desierta) el caudal de los pozos antedichos se unió en uno solo. José Cruz Segura (Pepe Cruz para el común de la gente) por encargo del Ayuntamiento instaló en él una bomba que elevaba el agua hasta el depósito levantado en la parte más elevada del Camino de Alcorcón (al lado de la actual residencia de mujeres mayores llamada La Atalaya).
Y como el Ayuntamiento no tenía ni un duro, el empleado bancario Enrique Benito Verón (Kike para los amigos) le facilitó un crédito para poder pagar esa tan necesaria instalación.
Desde ese pozo, que estuvo parcialmente en uso hasta el comienzo de los años ochenta del siglo XX, se distribuía al agua, por gravedad, por los domicilios del pueblo.
El arroyo de Pozuelo y el camino de las Huertas:
Al comenzar lo que hoy se llama Camino de las Huertas, el arroyo de los Pozos se une con el arroyo de las Viñas (que viene del camino de las Higueras) dando lugar al comúnmente conocido como Arroyo de Pozuelo, también llamado Arroyo de las Huertas, porque sus aguas servían para regarlas.
Ese arroyo es sin duda el más importante del término municipal. Para evitar inundaciones, como la habida en 1995, se canalizó y soterró. Sobre él se levantó el que posiblemente sea el conjunto de parques más visitado por los niños y jóvenes pozueleros.
A él también vierten el arroyo del Cerro el Piste, el del Monte, el del Bardagueral y el de Bularas, entre otros de menor importancia.
Con tantas recepciones se puede afirmar que recoge la mitad de las aguas de lluvia caídas en el término municipal. Su cauce vuelve a estar al aire libre al llegar el parque Prados de Torrejón. Tras pasar por Aravaca desemboca en el Manzanares, poco antes del kilómetro 7 de la N-VI.
Domingo Domené, Historiador
(Foto Rpin)






