Ni el PP de Madrid ni su Agrupación en esta villa quieren a Pozuelo: Consideran que es una ciudad sumisa que les votará siempre aunque haga las mayores fechorías administrativas

Estimado director:
Permítame unas líneas de crítica sobre el PP de Madrid y el PP de Pozuelo. Tengo derecho a hacerlo porque soy afiliado (aunque no pago como medida de rebeldía) y porque he votado a este partido en todas las elecciones habidas de 20 años a esta parte.
Y le escribo porque estoy muy defraudado. Cada día que pasa estoy más convencido de que ni el PP de Madrid ni la Agrupación de esta villa quieren a Pozuelo. Madrid nos considera una plaza sumisa que le votará siempre y siempre nos mandará a políticos menores para que nos gobiernen aunque, al final, terminen haciendo las mayores fechorías administrativas.
Se cargó a Jesús Sepúlveda porque el PP es un partido de cobardicas. Podía haberlo defendido como hace el PSOE con los suyos pero prefirió esconder la cabeza bajo el ala. Era una maravillosa cabeza de turco. Fue y creo que sigue siendo el mejor alcalde que ha tenido Pozuelo pero había que sacrificarlo para salvar otras cosas. Daba igual. Pondrían a otro y no pasaría nada.
Y pusieron a un don nadie, con más miedo que vergüenza, como fue Gonzalo Aguado. Estuvo dos años y pasó con más pena que gloria.
Después vino Paloma Adrados. Por obligación y con la orden de corregir (mejor sería decir, destrozar) todo lo malo que presumían que se hacía en Pozuelo. Y vaya si lo hizo. Su labor me recordó a la de aquel administrador judicial que le pusieron al Atlético de Madrid, en tiempos de Jesús Gil, y que consiguió descenderlo a Segunda División.
Adrados corrigió tanto que Pozuelo dejó de ser una ciudad referencia para ser una ciudad de Segunda División…
Como no quería estar en Pozuelo, a la primera oportunidad que tuvo se fue a Madrid. Pero cometiendo el error de dejar de alcaldesa a Susana Pérez Quislant, una cenicienta política en acertada definición suya, que ya lo terminó de hundir. Daba igual. Al PP de Madrid le daba igual. Sabía que seguiría gobernando.
Quislant no solo estuvo cuatro años hundiendo Pozuelo (ni siquiera sacó la tradicional mayoría absoluta del PP) sino que estuvo ocho. La premiaron por perder. Ocho años de locura en la que “una vecina del 3 D” (según la definió usted también) gobernó esta ciudad a base de caprichos. Caprichos que nos han llevado a este desastre político-administrativo que padecemos.
Pero le debía seguir dando igual al PP de Madrid porque, tras los desatinos de Susana Pérez Quislant, nos mandó a Paloma Tejero que ni siquiera vive en Pozuelo.
Iba a serlo Enrique Ruiz Escudero pero al negarse, pusieron a Paloma Tejero. A voleo. Di un número. Daba igual. En Pozuelo lo tenían chupado. Y a Tejero le acompañó una serie de personajillos intranscendentes, incluso, en su vida privada. Pero también daba igual. Sacaron mayoría absoluta en las últimas elecciones de mayo. No tenemos remedio. Nos humillan y seguimos votándolos. Yo el primero. Mea culpa.
Y en el colmo del desprecio del PP de Madrid y de su Agrupación a Pozuelo fue la despedida de Enrique Ruiz Escudero de presidente de dicha Agrupación de la otra tarde y la asunción del cargo, aunque falte la pantomima de la votación, de Paloma Tejero… Fue bochornoso.
Todo había sido asombrosamente genial. Ningún reproche. Nada era criticable. Hubo quien, incomprensiblemente, alabó la labor de Quislant cuando ha sido la alcaldesa más nefasta del mundo. Pero lo pasado, pasado queda. Lo que se hace en Pozuelo, queda en Pozuelo.
Nadie pidió responsabilidades a nadie con la que está cayendo. Aquello era una reunión de compadres. De gente que se reúne en una peña de amigos de mus en la que cambia la presidencia por turnos…
Me dio mucha pena. Incluso, se llegó a decir en aquella extraña despedida que estaban seguros de que el PP de Pozuelo volvería a crecer y que tendría de nuevo 400 afiliados… ¿400? Y 1.500, señores, que eran los que nos reuníamos a cenar en tiempos de Sepúlveda. Mil quinientos afiliados.
Era cuando el PP de Pozuelo era la envidia pepera de España.
Posiblemente, hoy, lo primero que haga Tejero será buscar una sede más pequeña aún que la de la calle Las Flores para dar la sensación de lleno en las reuniones. Da igual. Se trata de aparentar… Pozuelo siempre será pepero-sumiso.
Y es que, como decía al principio, ni el PP de Madrid ni su Agrupación en esta villa quieren a Pozuelo… Lo usan.
Pero esta sumisión no puede durar siempre… Y entonces vendrá el llanto y el crujir de dientes…
Pepero Pozuelero







No me extraña que el PP siga gobernando, si gente “crítica” como usted lo sigue votando, haga lo que haga. Igual una medida de rebeldía más sensata es dejar de votarles, en lugar de devolver la cuota de afiliación.
Muchas gracias por su participación. Saludos