¿Alguien sabe (incluida la Oposición) cuántos funcionarios se han marchado del Ayto de Pozuelo (y por qué) durante esta legislatura para que ahora se hayan nombrado 27 de golpe?

El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid del 29 de octubre publica el nombramiento de veintisiete (27) funcionarios de carrera en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón.
Una relación que merece atención no solo por el número de incorporaciones, sino por lo que puede estar revelando sobre la situación de la plantilla municipal.
De ellos, 19 corresponden a auxiliares administrativos. Tres, a subinspectores de Policía. Dos, a técnicos de Informática. Y los tres restantes, a un ingeniero técnico industrial, una letrada y un jefe de Sección de Gestión Económica de Recursos Humanos.
Puf…
¿Cuántas personas se han marchado del Ayuntamiento para que haya que incorporar a tantos funcionarios de golpe?
¿Cuántas bajas, jubilaciones, excedencias, renuncias o traslados a otras administraciones hay detrás de estos nombramientos?
¿Estamos ante una renovación ordinaria de la plantilla o ante la necesidad de tapar los agujeros que ha ido dejando una salida continuada de empleados?
Y es que no estamos hablando de una preocupación nueva.
El Correo de Pozuelo lleva tiempo publicando denuncias sobre la falta de personal, la sobrecarga de trabajo y las dificultades que atraviesan distintos departamentos municipales.
Incluso de esa privatización rara de servicios…
Nadie contestó. Normal.
Este Gobierno solo aclara temas que afectan a algo político-personal de la alcaldesa como en el caso de esta rara presencia de su nombre en la lista al Congreso del PP en las próximas elecciones generales.
Aquí siempre se justifica todo con esa maravillosa técnica de la comunicación política que emana del eterno “Mal de muchos, consuelo de tontos”…
Somos los que menos delincuencia tenemos o hay más alcaldesas que Tejero en la lista del PP, como ejemplos…
Como si a los vecinos nos importase…
A los contribuyentes les importa lo que pasa aquí…
Y ahora, la publicación del BOCM acredita los nombramientos del Ayuntamiento. Y confirma que era verdad que se iban funcionarios.
Pero nadie explica si responden a plazas vacantes, a nuevas necesidades o a la sustitución de funcionarios que se han marchado por una u otra causa.
Tampoco se ofrece un balance de entradas y salidas de personal.
Lo podía haber publicado el Vive Pozuelo de noviembre para darles la bienvenida, aunque fuese…
Pero eso sería transparencia y en Pozuelo ya se sabe que reina la oscuridad…
Y es un tema muy serio porque el Ayuntamiento tiene 56 millones de euros en su capítulo de sueldos. Si faltaba tanta gente, ¿en qué se ha empleado ese dinero que nadie cobró…?
Aunque creo que el problema es mucho más profundo.
¿Cuántos funcionarios han abandonado el Consistorio desde el comienzo de la legislatura y por qué?
¿Cuántas plazas siguen vacantes?
¿Y en qué departamentos se han perdido más efectivos?
No es normal que se sucedan las denuncias de falta de personal y, al mismo tiempo, aparezcan nuevas relaciones de nombramientos sin una explicación global.
La alcaldesa Paloma Tejero y sus responsables de Recursos Humanos tienen una obligación muy elemental. Tienen qué explicar qué está pasando con la plantilla municipal.
Está en juego el servicio público adecuado a los vecinos.
Y los que pagan este tinglado merecen saber por qué parece que siempre hacen falta más manos para que la Administración pueda seguir prestando su servicio. Porque es servicio a los vecinos, que parece que lo han olvidado.
Lo que no entiendo muy bien es por qué la Oposición no lo ha preguntado, aunque sea en una pregunta escrita.
Tendrían que haber escrito ya un artículo en la prensa exigiendo respuestas pero eso es mucho pedir…
Su oposición consiste en asistir a comisiones de todo tipo en las que sacan los pies fríos y la cabeza caliente pero, con ello, están servidos…
Nunca entendí la oposición que hace la Oposición del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón…
Nunca…
Ni siquiera son capaces de hacer ruido…
Todo lo reducen a sus minutos de gloria ficticio porque apenas los ven su familia y los aspirantes a entrar en las listas electorales…
Y mira que, con la prueba del nombramiento de estos 27 funcionarios, lo tienen fácil para reclamar, sin margen para la ambigüedad, por la evolución de la plantilla, por ejemplo.
Datos sobre el número de empleados municipales entre el 17 de junio de 2023 y el 31 de octubre de 2026.
O cuántos funcionarios y laborales han abandonado el Ayuntamiento durante ese periodo, desglosados por jubilaciones, renuncias, traslados, excedencias y otras causas.
O el listado de vacantes con cuántas plazas están actualmente sin cubrir y desde cuándo.
Y precisar cuántas de las plazas que se están convocando o nombrando corresponden a nuevas necesidades y cuántas a sustituciones.
Y debería obligar al Gobierno municipal a identificar los departamentos que han perdido más efectivos y a explicar qué medidas se han adoptado para evitar el deterioro de los servicios.
Porque la transparencia sobre la plantilla no es un capricho político sino la condición para que los vecinos de Pozuelo reciban los servicios que pagan con sus impuestos.
Y una oposición que no fuerza esa transparencia está fallando a los vecinos tanto como un Gobierno que la oculta.
Juan Manuel Sánchez




