Hoy, 7 de sept, es el día de La Virgen de la Consolación pero el 90% de los vecinos de Pozuelo no lo sabe: Nadie ha hecho el esfuerzo político-social para que sea la Patrona de todos

Hoy, día 7, primer lunes del mes septiembre es el día de Nuestra Señora de la Consolación Coronada, patrona de Pozuelo de Alarcón. Y es festivo en el municipio.
Una tradición centenaria que forma parte de la historia del pueblo y que, durante generaciones, fue uno de esos momentos capaces de reunir a los vecinos alrededor de algo tan suyo.
Pero, hoy, desgraciadamente, el 90% de la población de la ciudad no lo sabe.
Ni siquiera sabe que es festivo.
Y a mí, que llevo viviendo en esta ciudad más de 50 años, me da mucha pena.
Y es que las Fiestas de la Virgen de la Consolación se han convertido, con el paso de los años, en una celebración fundamentalmente circunscrita al centro de la ciudad.
Escasamente para el 10% de los vecinos.
Es todo tan impropio que hasta la celebración religiosa se celebró ayer, domingo, para que pudieran asistir algunos vecinos…
De lo contrario, ni siquiera la acompañarían los más próximos…
No pasa en ninguna ciudad de España.
Y a mí, insisto, me da mucha pena.
Y me da mucha pena porque el problema, amigos, no es que haya una tradición religiosa que solo afecte a unos cuantos vecinos. Ni que exista una patrona que apenas se conoce. Ni que quienes quieran celebrarla lo hagan con devoción.
El problema es que los sucesivos gobiernos del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón no han sabido convertir esa tradición en patrimonio común de todos sus vecinos.
Y digo de todos.
Ninguno de esos gobiernos, desde hace más de 20 años, ha entendido que detrás de la Virgen hay una oportunidad extraordinaria para construir ciudad…
También es cierto que tampoco parece interesarle que la Virgen sea de todos los vecinos ya que se consideran herederos directos de la pata de Gabriel de Alarcón y no quieren mezclarse con los vecinos que empezaron a venir en los años 80 del siglo pasado y que, desgraciadamente, crearon Mil Pozuelos…
Mil Pozuelo y ninguno de ellos con sentido de pertenencia a esta ciudad.
Y, como no se han integrado, las Fiestas en Honor de Nuestra Señora de la Consolación Coronada han quedado reducidas a unas fiestas de barrio.
El Barrio del Centro de Pozuelo.
Un barrio al que siguen llamando Centro del Pueblo, todo un símbolo de su propio aislamiento…
El sábado pasado, el gran Tomás Toribio (presidente ahora de La Inseparable y persona muy querida y respetada del Centro de Pozuelo) decía en su Pregón de las Fiestas:
“Hoy más que nunca celebramos no solo nuestras fiestas, sino también ese vínculo que nos hace sentir parte de algo más grande”.
Palabras maravillosas. Pero solo de intenciones.
Posiblemente, él quisiera que la Virgen de la Consolación fuera, precisamente, una de esas pocas cosas capaces de tender puentes entre todos.
Para acabar con los Mil Pozuelo.
O, simplemente, para recuperar una tradición histórica y hacerla universal, abierta e integradora para toda la ciudad…
Pero creo que no fue así. Es más, que si siquiera pasó por su imaginación.
Nadie ha querido nunca crear una Virgen universal, abierta e integradora para toda la ciudad…
Porque para eso hace falta imaginación política y sobre todo voluntad de hacerlo realidad haciendo que todos los vecinos (los de las grandes y pequeñas urbanizaciones y las de las colonias y barrios) a través de la Patrona de Pozuelo (y alcaldesa perpetua) desarrollen sentido de pertenencia a esta ciudad.
No se puede consentir que hoy, 7 de septiembre, Día de la Virgen de la Consolación, la inmensa mayoría de los vecinos de Pozuelo esté haciendo su vida normal sin saber siquiera que es el día de su patrona.
Una pena.
Aunque más pena me da ver a nuestras forasteras dirigentes ir de devotas de la Virgen de la Consolación…
Puf…
El Capitán Possuelo






