El Presupuesto 2026 del Ayto de Pozuelo es como el chicle para Tejero (se estira a capricho): Su 4ª versión llega a los 211 millones y medio, después de 8 meses de improvisación y torpeza

Tenía que ser en agosto.
Cuando los gobiernos marrulleros quieren camuflar asuntos, los publican en agosto. Y en Pozuelo, la alcaldesa Tejero está demostrando ser una maestra en ello…
Todo lo hace a escondida y, si puede, en la oscuridad….
Y es que, en agosto, y gracias al BOCM del pasado lunes 17 de agosto, hemos sabido que el Presupuesto 2026 del Ayuntamiento de Pozuelo es ya de 211,5 millones de euros.
Recuerdan:
El Presupuesto 2026 del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón (después de aprobarse en JGL con casi 150 millones euros y en Pleno con 178.2, al añadírsele los 28,3 millones del Remanente de Tesorería) entró en vigor el 30 de enero y, apenas 19 días después, se le inyectaron 31 millones más y lo subieron a 207 millones de euros.
Bueno, pues ahora, en agosto de 2026, lo han vuelto a subir a 211 millones y medio.

Y, al parecer, no lo sabía ni la propia alcaldesa Paloma Tejero.
En una entrevista que le hicieron en El Periódico de España el pasado día 12 de agosto de 2026, a la pregunta del periodista:
-¿Qué presupuesto tiene el Ayuntamiento?
La alcaldesa respondió:
Este año, 210 millones de euros, el más alto que hemos tenido en la ciudad.
O no lo sabía o mentía.
Sinceramente, creo que mentía. Lo sabía de sobra.
Y lo sabía porque en el Pleno del 15 de julio de 2026, en su punto 5º, se aprobó, inicialmente, “la modificación presupuestaria n.º 41/2026, de Suplemento de Crédito y modificación del Anexo de Inversiones del Presupuesto General de 2026 (expediente UGP/2026/17)”.
Es más, esa modificación presupuestaria se aprobó definitivamente un par de días después (no se sabe cómo) y día siguiente a la entrevista (13 de agosto) el Secretario del Pleno lo envió al BOCM y ahora, este lunes 17 de agosto, como he dicho más arriba, lo publicó el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.
Pero hay más, como recordarán los lectores habituales de El Correo de Pozuelo.
Este Suplemento de Crédito ya se había aprobado en una extraña Junta de Gobierno Local Extraordinaria y Urgente…
Con todo esto se demuestra que la alcaldesa mentía en la entrevista o está ya más perdida que el barco del arroz…
Mira que venden chuminadas, pero lo importante, que es el dinero de los vecinos, lo ocultan todo lo que pueden…
¿Y porqué cuento todo esto?
Por tres motivos:
El primero porque 211 millones de euros es una barbaridad y que terminaremos pagando (bueno ya la estamos pagando con los Ahorros de Tesorería y la Venta de Parcelas públicas) y con subidas de impuestos…
Nos costará años recuperarnos…
El segundo solo para demostrar, una vez más, el fracaso de Paloma Tejero y su caótica marera de gobernar…
Y el tercero para asegurar que Pozuelo de Alarcón le viene grande.
Para ella el presupuesto del Ayuntamiento es como el chicle que se estira a su capricho y que cambia de forma según sus “necesidades políticas”.
Y esas necesidades, en agosto, la han llevado a su cuarta versión.
Cuatro presupuestos diferentes desde que los aprobó por primera vez.
¿Alguien en el Gobierno municipal puede explicar qué demonios planificaron cuando lo aprobaron esa primera vez en aquella Junta de Gobierno Local Extraordinaria y Urgente del día 2 de diciembre de 2025, donde empezó todo este dislate?
Porque un presupuesto no debería una colección de ocurrencias contables que se van corrigiendo sobre la marcha.
Debería ser la expresión económica de un proyecto político.
Debería decir a los vecinos qué quiere hacer un Gobierno, cuánto va a costar y con qué dinero piensa pagarlo.
Aunque la cuestión no es que una Administración modifique su presupuesto. Eso puede ser perfectamente necesario y legal cuando cambian las circunstancias. La cuestión es la dimensión y la frecuencia de las modificaciones.
Y los vecinos tienen derecho a saber porque el dinero es suyo.
El Ayuntamiento del Gran Pozuelo maneja ya más de 211 millones de euros.
Una cifra gigantesca que le será imposible recaudar pese a las trampas contables.
Lo mínimo exigible a un Gobierno con mayoría absoluta es planificación, rigor y transparencia.
Y este Presupuesto 2026 está demostrando, versión tras versión, que ninguna de las tres cosas parece estar precisamente en su mejor momento.
Y esta cuarta modificación ya no es una anécdota.
Es un síntoma.
De un gran fracaso, claro.
Juan Manuel Sánchez





