¿Por qué a JL. Moreno Casas le avergüenza ser Director General en el Ayto de Pozuelo? Este gran cargo (cobra 80.000 €) no aparece en sus entrevistas como parte de su vasto currículo

La personalidad del Director General del Área de Presidencia, Economía y Hacienda José Luís Moreno Casas siempre me ha resultado fascinante. Su capacidad para auto-venderse es proverbial.
Es más, debido a un currículo tan superlativo como tiene, siempre también, me he preguntado cómo este hombre orquesta de la intelectualidad (algo parecido al nuevo Comisario Castillo en la Policía Municipal) ha terminado siendo Director General en el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón cuando podía aspirar a dirigir la NASA. Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero, en una reciente entrevista publicada en el portal Libre Mercado con motivo del lanzamiento de su último libro, parece como si le deshonrase ser DG de Presidencia, Economía y Hacienda.
En la presentación de la entrevista no se escatiman elogios (le definen como un reputado economista, docente, analista en geoeconomía y consultor con trayectoria en multinacionales), rematando la entradilla con un «actualmente compagina su actividad docente y profesional con una intensa labor divulgativa en medios».
Ni una sola palabra hace mención a su responsabilidad principal desde marzo de 2025. Desde entonces es Director General de Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón y con mando en plaza.
¿Por qué esconder un puesto institucional de tanta relevancia?
¿Acaso le avergüenza figurar en el organigrama municipal cuando se ejerce de analista estrella en la prensa?
La pregunta adquiere mayor calado al mirar la nómina.
El Ayuntamiento de Pozuelo le abona alrededor de 80.000 euros anuales (más bicocas) por dirigir la gestión presidencial y económica del municipio.
Un sueldo público de altísimo nivel que, según la normativa, exige dedicación e implicación plena.
Pero debe ser tan importante su presencia en el Pasillo del Infierno que el Pleno municipal, en mayo de 2025 (dos meses después de llegar), le aprobó formalmente la compatibilidad para ejercer la docencia privada como profesor asociado en ESSIC (que también está en Pozuelo, curiosamente), sin que en los registros públicos conste que se le haya aplicado reducción retributiva alguna en su asignación municipal por asumir esa segunda actividad.
(Y si existe, que digan donde porque no parece por ningún lado)
Ante tal despliegue de ocupaciones (aparte de llevar la presidencia y la economía del Ayuntamiento de Pozuelo con 207 millones de presupuesto, clases universitarias, publicación de libros, presencia continúa en medios de comunicación y consultoría) cabe preguntarse:
¿Cuántas horas reales a la semana le quedan a Moreno Casas para atender los asuntos económicos de Pozuelo de Alarcón?
No sé. Pero este tío es “un máquina”.
Debe haber sido un gran admirador de “Súper Ratón” y ha seguido al pie de la letra su eslogan: “No olviden vitaminarse y mineralizarse”.
Empiezo a creer que esa extraordinaria ocupación, por mucho que se “vitamine y se mineralice”, es una de las causas del caos que reina en el Ayuntamiento de Pozuelo…
Porque, además, este fenómeno no es aislado en la cúpula directiva local (la que realmente gobierna en esta ciudad)…
Ahí está, junto a Moreno Casa, el ejemplo de Miguel Ángel Prieto Miñano (DG de Medio Ambiente y Desarrollo de la Ciudad), quien no solo compagina sus tareas con dar clases en otra universidad, sino que recientemente asumió también las competencias del destituido Juan José de Gracia en Urbanismo, Vivienda y Nuevos Proyectos.
Otro superdirector general acumulando responsabilidades a destajo.
Y, curiosamente, los dos Directores Generales más potentes del Ayuntamiento disponen de compatibilidades concedidas.
Poco nos pasa.
Los vecinos de Pozuelo pagan sueldos de primer nivel directivo esperando ejecutivos dedicados al cien por cien a la gestión municipal.
Pero ya es el colmo que José Luis “Súper Ratón” Moreno Casa encima omita el cargo público por el que bien cobra en Pozuelo en sus promociones personales.
Su sueldo sale del contribuyente local, y la duda sobre si se lo merece sigue en el aire.
No me creo que esa ausencia sea un error del periodista con lo que le gusta fardar a este presumido personaje.
Sería bueno que, al menos, hiciese publicidad de la ciudad que tan bien le paga.
Juan Manuel Sánchez






