Esto es presuntamente lo que pasó: Tejero admitió el caos de seguridad y ruido que negó en las Fiestas 2025 y, para evitar las cautelares, ‘juró’ a la juez que en 2026 no volvería a pasar

Tras ver el éxito obtenido por los dos artículos que ayer publicó El Correo de Pozuelo sobre las consecuencias políticas y electorales derivadas de la decisión de la juez Prada Rodríguez, Magistrada-Juez de lo Contencioso Administrativo del Tribunal de Instancia de Madrid, de denegar las medidas cautelares solicitadas por la asociación vecinal POZCAVIR para suspender las fiestas de la Consolación o la Nochevieja en el Recinto Ferial, hoy toca contar algunas de las presuntas razones por las que se tomó dicha decisión…
Y es que tras un montón de reuniones buscando una solución al problema que se le había creado a la alcaldesa Tejero con el recurso de POZCAVIR (ella estaba segura de que la juez aceptaría las medidas cautelares solicitadas) y no encontrándola, Tejero cambió su discurso…
Habían mirado posibilidades en el aparcamiento del Polideportivo Valle de las Cañas, pero La Finca estaba muy cerca y es poco conveniente acercarse mucho, y habían mirado también el aparcamiento de los cines Kinepolis pero ese estaba muy lejos de Pozuelo y muy cerca de Aluche, lo que tampoco parecía el lugar idóneo…
Entonces, alguien o ella misma decidió que lo mejor era llorar.
Llorarle a la juez por lo que pasó el año 2025 y prometerle que este año se iban a tomar medidas para que no volviese a pasar.
(Tiene narices que ahora reconozcan los problemas que hubo el año pasado y que negaron, incluso, en sede parlamentaria)
Y empezaron a montar eso que ahora se llama el relato.
Y lo montaron.
Y si durante meses, el discurso oficial de los inquilinos del Pasillo del Infierno había sido impecable e implacable…
Y si en Pozuelo no pasó nada.
Y si las Fiestas de la Consolación de 2025 fueron un rotundo éxito de civismo, organización y tranquilidad…
Todo cambió.
Y el triunfalismo tornó en golpes de pecho.
Ya no habían sido unas fiestas malas pero era un argumento ideal para ir a “llorarle” a la juez y “jurarle” que no volvería a pasar.
(Perdone a su pueblo, señoría)
Había que convencerla de que no suspendiera cautelarmente las fiestas de 2026. Y para ello se pusieron de rodillas para asegurarle que el año pasado el recinto ferial fue una ratonera y un absoluto desastre.
Todo por escrito. Como manda la ley.
Admitiendo sin pudor que, en septiembre de 2025, se registraron “episodios de elevada concentración de público, generándose situaciones de aglomeración” en la Avenida de Europa y el Recinto Ferial, evidenciando la “insuficiencia del dispositivo de control existente”.
Y haciéndolo con una desfachatez asombrosa, enumerando en sus informes técnicos la lista de los horrores:
Aglomeraciones en los accesos, falta de control en las áreas perimetrales, “riesgos” en la movilidad peatonal y en una eventual evacuación, y un “incremento del nivel de riesgo en horario nocturno”.
Es decir, un caos de seguridad en toda regla que “no pudieron prever” en la fase de licitación pero que este año lo harán. Este año será otra cosa.
Es tremendo todo esto. Porque, para salvar este año, reconocen que el año pasado fueron negligentes y que les pudo pasar de todo. Incidentes graves, incluidos.
Pero este año serán buenos. De hecho, aseguran que ahora les obliga la ley y modificarán de urgencia lo que haya que modificar y aumentarán el presupuesto un 7,34% para meter más vigilantes.
Este 2026, “eso no volverá a pasar”.
¿Y cómo pretenden solucionar la papeleta mientras protegen el negocio de los feriantes?
Pues a base de parches, cosmética y flagrantes contradicciones.
Por un lado, venden la “cara” amable de la convivencia vecinal.
Aseguran que el martes 8 y el miércoles 9 de septiembre se suspenderá la programación musical en la carpa, dejando solo las atracciones hasta las 00:00 h.
Además, para que los vecinos no protesten tanto, van a desplazar las ruidosas atracciones “más al fondo” de la parcela y aplicarán un hilo musical unificado para todo el recinto, evitando la clásica “guerra de decibelios”.
Incluso se apuntan la medalla de adelantar media hora el cierre del ferial el lunes 7 de septiembre (Día de la Virgen) a las 02:30 h.
Sin embargo, la “cruz” de esta hipocresía municipal aparece cuando miramos el último domingo de fiestas (13 de septiembre de 2026).
Mientras el lunes recortan media hora “por el descanso”, ese domingo previo a un lunes laborable deciden, de manera incomprensible, estirar el cierre de las carpas y atracciones hasta las 03:00 h de la madrugada (en 2025 cerraba a las 00:00 h).
En Pozuelo, el compromiso con el descanso de los vecinos es un chicle que se estira o se encoge según convenga para tapar los agujeros de seguridad que el propio Consistorio genera.
Y convencieron a la juez. Y la juez denegó las medidas cautelares…
Ya solo queda esperar.
Es fácil.
Como decía mi abuelo, “tiempo le pedí al tiempo y el tiempo, tiempo me dio y al cabo del tiempo tuve, tiempo lugar y ocasión…”
Veremos si este año la improvisación y los millones extra de dinero público logran evitar el descontrol que hubo el año pasado y que, según ellos, “nunca existió”.
Bueno, ahora sí.
Pero todo apunta a un nuevo desmadre…
Y en Nochevieja, ni te cuento…
El Capitán Possuelo





