Tejero y sus ‘paracas’ se han vuelto locas: Van a comprar 1 vehículo tipo PICK-UP doble cabina de lujo (70.000 €) para recorrer 20.000 metros cuadrados en el Aula de Educación Ambiental

¿El Gobierno de Pozuelo de Alarcón se ha vuelto loco o qué?
Tras la barbaridad de la adquisición hace un par de meses de “el arrendamiento de diez vehículos patrulla BMW para la policía municipal en la modalidad de renting” por casi 900.000 euros, ahora va a gastarse 69.420,65 euros en la compra de un vehículo pick-up híbrido enchufable de doble cabina para el Aula de Educación Ambiental.

Loco, no… Loco de remate…
El Aula de Educación Ambiental ocupa aproximadamente dos hectáreas. Es decir, unos 20.000 metros cuadrados. Un espacio respetable, sí, pero no es precisamente el desierto del Sáhara, la estepa mongola ni la selva amazónica. Estamos hablando de una instalación municipal situada en Húmera con huertos, invernaderos y zonas demostrativas que puede recorrerse a pie en pocos minutos.
Pero si lo mismo no es capaz de dar la vuelta porque no hay espacio…
Sin embargo, alguien en el Ayuntamiento ha debido llegar a la conclusión de que para desplazarse por semejante inmensidad era imprescindible adquirir un auténtico mastodonte sobre ruedas:
Más de cinco metros de longitud, más de dos metros de anchura, tracción a las cuatro ruedas, cambio automático, hasta 350 caballos de potencia, cámara de 360 grados, diferencial bloqueable, protección off-road, gancho de remolque, cubierta enrollable, portabicicletas para tres bicicletas y toda una colección de extras digna de un catálogo de vehículos de aventura.
¿Pero esto qué coño es?
¿Qué clase de expedición tiene prevista la alcaldesa Paloma Tejero dentro del Aula Ambiental? ¿Atravesar un río caudaloso?
¿Escalar una cordillera?
¿Realizar operaciones especiales entre los xerojardines?
Porque para transportar herramientas, material educativo o realizar labores de mantenimiento existen alternativas infinitamente más económicas.
Pero quizá el problema no sea el vehículo en sí. Quizá el problema sea una forma de gobernar en la que el dinero público parece haber perdido completamente el sentido de la proporción.
Se han vuelto locas…
Los vecinos ya tuvieron ocasión de comprobarlo, como decía más arriba, con la Policía Municipal. Allí llegaron los BMW X1 para patrullar las calles de Pozuelo.

Ahora llega la versión medioambiental del mismo fenómeno: si para vigilar las calles de Pozuelo hacen falta coches premium, para recorrer un recinto de dos hectáreas parece que se necesita una pick-up de altas prestaciones.
Todo ello mientras se pide comprensión a los contribuyentes por la presión fiscal creciente, mientras se defienden nuevas tasas y mientras pensionistas y pequeños propietarios ven cómo cada año deben rascarse un poco más el bolsillo para sostener el presupuesto municipal.
Resulta difícil no apreciar cierta ironía en todo esto.
El Aula de Educación Ambiental nació para promover valores de sostenibilidad, racionalidad en el uso de los recursos y respeto por el entorno. Y ahora se convierte en la destinataria de un vehículo de casi 70.000 euros, equipado como si estuviera destinado a una expedición transcontinental.
Quizá alguien debería explicar cuántos kilómetros de senderos salvajes existen exactamente entre los huertos y los invernaderos de Húmera.
Porque muchos vecinos empiezan a sospechar que el verdadero ecosistema protegido en Pozuelo no es el medio ambiente.
Es el ecosistema del gasto público sin medida.
¿Pero esta gente de donde ha salido?
¿O hay gato encerrado en esta obsesión gubernamental por los coches de nuevos ricos?
Juan Manuel Sánchez





