“A que sí”: Consideraciones en torno a “La Familia Telerín” y su empeño, año a año, en cargarse la Gran Cabalgata de Reyes de Pozuelo hasta convertirla en algo cutre y nepotista

Cuenta una leyenda urbana que, allá por los años 80 del Siglo Pasado, había pilotos españoles de líneas aéreas que se habían ganado una fama impropia en EEUU…
Al parecer, cuando llegaban a alguna ciudad americana y la Torre de Control del Aeropuerto les decía que las condiciones atmosféricas no eran las adecuadas (nieve, hielo, viento) para aterrizar el avión… El piloto español (no hay que generalizar) les contestaba: ¡A QUE SÍ! Y se tiraba en picado…
Recuerdo esta leyenda urbana hoy porque algo parecido es lo que ha sucedido con la Cabalgata de Reyes Magos de Pozuelo de este año…
Todo el mundo le advertía a la alcaldesa Susana Pérez Quislant que debería suspender la Cabalgata de Reyes Magos porque habría lluvia, frío y covid… Pero ELLA, como aquellos arrogantes pilotos de la leyenda urbana, contestaba siempre ¡A QUE SÍ!
El fracaso era algo que se veía venir. Incluso, apenas había ambiente de Reyes Magos… Pero a ELLA no le importó… Y, encima, colocó a su hijo Miguelín Regodón, joven osado y un tanto malcriado, de Rey Melchor. Al muchacho le apetecía y como su madre no es consciente de ser alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón le dio el capricho. Nepotismo en estado puro. Una forma como otra cualquiera de prevaricación y de ejemplo de administración desleal.
Pero en Pozuelo todo da igual… Ni siquiera se cumple el aforismo romano de que “La mujer del César, además de ser honesta, debe parecerlo”.
Miguelín, curiosamente, es hijo único y manda como si fuese mamá. No hay más que verle dar órdenes y sentirse protagonista allá por donde va… Cuentan y no paran… Dicen, incluso, que ha iniciado su carrera política en Nuevas Generaciones del PP de Pozuelo… El ejemplo familiar es demasiado fuerte para resistirse…
Resulta curioso también que si Melchor era Miguelín, Gaspar era Luis Magide, que el hombre quiere volver al regazo de Susana, su amiga del alma y a la que le debe el cargo y la pasta correspondiente…
A Baltasar lo contrataron vaya usted a saber dónde pero se debieron equivocar “polque mi helmano” era cubano… Y, en fin, sonaba con demasiado acento caribeño cuando hablaba y eso no le hacía parecer un Mago de Oriente de ninguna manera…
El caso es que el último acto de la Cabalgata fue la actuación de una especie de “Familia Telerín Pozuelera” (aquel espacio de Televisión Española de los años 60 del siglo pasado, que se encargaba de anunciar el final de la programación infantil) que invitaba a los pocos niños valientes (o arriesgados sus padres) que se habían acercado a la Plaza Mayor a que se marchasen a casa que aquello se había acabado…
Tremendo… Dio la sensación en aquel momento que había terminado la Cabalgata del Sufrimiento aunque, por qué no decirlo también, del Gozo para esta tropa familiar a la que le consentimos de todo.
Jamás la Gran Cabalgata de Reyes Magos de Pozuelo podía haber caído más bajo y todo por el empeño de una alcaldesa impropia que nunca debió serlo de Pozuelo de Alarcón…
La Gran Cabalgata de Reyes Magos de Pozuelo era algo emblemático. El único acto popular que aunaba los Mil Pozuelos. Muchos vecinos de toda índole, cultura o situación económica llevaban a sus hijos a esa cabalgata. Y venían de las grandes urbanizaciones y de las pequeñas, de los barrios y de los centros urbanos… Incluso, venían Los Príncipes de Asturias con sus hijas…
Era más fácil para todos llevar a sus hijos a ver la Cabalgata de Pozuelo que ir a Madrid o a otro cualquier sitio. Y la Cabalgata era digna. E iba creciendo poco a poco. Y lo más importante iba poco a poco haciendo que los habitantes de Pozuelo se sintieran orgullosos de pertenecer a esta ciudad…
Hasta que llegó Susana Pérez Quislant. Había llegado a la alcaldía de Pozuelo de rebote y consideraba que eso de la Cabalgata solo era para que su hizo Miguelín se diese el capricho de ser paje. ELLA no entendía el valor político de la Cabalgata porque desconocía la villa y no tenía ninguna idea política de qué hacer con ella.
Si hubiera sido una política auténtica pronto se hubiera dado cuenta de que el gran Problema de Pozuelo son los Mil Pozuelos y el escaso sentimiento de pertenencia a una ciudad que tenían sus habitantes y que había que arreglar el problema políticamente. Con voluntad de arreglarlo. Voluntad de transformarlo. Pero Quislant creía que Pozuelo era una ciudad sin problemas en la que vivía muy bien gente importante sin ningún tipo de arraigo y que, por lo tanto, les importaba una mierda lo que se hiciera con ella… Bastaba con que la asfaltase para que sus cochazos rodasen bien, poner muchas florecillas trimestralmente y colocar a amiguetes…
Lo demás daba igual.
Y, lógicamente, el más emblemático acto (el único que unificaba los Mil Pozuelos y tenía identidad transformadora de la ciudad) se lo fue cargando… Y desde hace años se había convertido en una cabalgata de circo presentándose en la ciudad con vehículos cutres adornados por bombillas de los chinos…
Ni siquiera tenía identidad… Una idea estética que agrupase el acto. Algo que de diese sentido… Y como el karma existe y toda acción tiene una fuerza dinámica que se expresa e influye en las sucesivas existencias del individuo, al abandono de la Cabalgata el karma le devolvió su desidia y ya el año pasado aquello de la Cabalgata estática fue un redomado fracaso con la nevada Filomena y la de este año ha sido peor… Con el agravante de los contagios covid y gripe normal que haya provocado… Aunque quizá nunca lo sabremos… Mejor.
Termino… Me cuentan las lenguas de doble filo que “al año que viene nos vamos a enterar de lo que vale un peine” porque como será el último año de Quislant como Reina del Mambo se lo va a gastar todo en la Cabalgata de Reyes Magos que para algo ha subido el Presupuesto 2022 del Ayuntamiento incomprensiblemente…
Hay quien no descarta que, al año que viene, ELLA se trasvista también de Rey Mago…
Y yo lo descarto…
El Capitán Possuelo







Ni los Reyes Magos consiguen magia para Pozuelo.
Pozuelo sigue maldito, habrá que investigar que pecado cometió durante los años 80 para que desde Génova, el PP sigue lanzando, sin interrupción paracaidistas sin oficio ni beneficio hasta convertir a nuestra ciudad en el semillero de los cargos electos, malas hierbas, maleza y matorral.
Si el Parlamento Europeo era donde el PP enviaba a los molestos, críticos y demás personajes a jubilar, a Pozuelo mandan a los que no se sabe que hacer con ellos, porque no saben hacer nada.
Luces, abalorios, lentejuelas, es lo que sabe gestionar este gobierno municipal del PP, mientras el tráfico y la red viaria siguen sin renovar, (excepto el virus de las rotondas), la seguridad ciudadana en declive, el comercio desapareciendo, la renovación de los centros y cascos en muerte súbita, y la periferia y urbanizaciones olvidadas en la desidia.
Muchas gracias por su participación. Saludos.