El Gobierno regional cifra el impacto de los 22 días de huelga de médicos en la suspensión de 181.000 consultas y un coste de 14 millones y exige a Sanidad que desbloqué el conflicto

El balance asistencial y económico de la huelga de médicos en el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) arroja cifras críticas tras 22 jornadas de paros. Las suspensiones acumuladas alcanzan las 180.836 consultas externas, 8.904 cirugías y 18.877 pruebas diagnósticas, lo que supone un coste estimado de 13.915.934 euros.
Ante esta situación, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha exigido de forma directa la implicación de la ministra de Sanidad para desbloquear el conflicto con una reforma estructural que excede el ámbito competencial de las comunidades autónomas.
Exigencias de Matute al Ministerio de Sanidad
La resolución del conflicto laboral pasa por la apertura de una mesa de negociación nacional que aborde la singularidad del colectivo médico de forma vinculante. “Se necesita un ámbito de negociación propio y vinculante con un estatuto médico propio que no confronte con otras categorías profesionales, porque no hay que detraer ningún derecho del resto de categorías profesionales”, ha señalado Fátima Matute.
La consejera ha reclamado al departamento estatal que asuma sus funciones organizativas, reprochando la ausencia de la ministra: “Volvemos a decirle a la ministra que en vez de estar en Ginebra buscando su puesto de la OMS, que hable con los médicos”.
Entre las competencias específicas del Gobierno central, la consejera ha subrayado la necesidad de modificar el cómputo de la vida laboral de los facultativos, afirmando que se debe tener en cuenta “las horas de guardia para la jubilación, y eso lo puede hacer”.
Matute ha criticado la falta de prioridades del Ejecutivo de Pedro Sánchez en materia sanitaria mediante una comparación directa con la agenda parlamentaria: “Han cambiado leyes para sacar a etarras a la calle, pues que trabaje en médicos que salvan vidas”.
La reforma del Estatuto Marco requiere una viabilidad técnica, jurídica y económica que no puede ejecutar en solitario el Ministerio de Sanidad, sino que exige una implicación conjunta de toda la estructura gubernamental.
“Queremos una reclasificación profesional con una financiación finalista, eso depende del Ministerio de Hacienda”, ha desgranado la responsable madrileña, quien ha instado a la ministra a que “se siente y no hable solo con los médicos, sino que hable con Función Pública, con Hacienda, con Seguridad Social”.
El objetivo es lograr que la reforma legal piense en los profesionales sanitarios, a los que define como “el mayor tesoro que tenemos” y los responsables de sostener el Sistema Nacional de Salud.
Matute ha advertido de que la infrafinanciación del sistema repercute directamente en la precariedad laboral: “Necesitamos que se aborde la falta de recursos humanos que hay en España, que también tiene un condicionante importante, que es una infrafinanciación que tiene que ir de forma finalista a mejorar un capítulo uno en un sueldo base que tiene que ser el grueso del sueldo de los profesionales sanitarios”.
A este respecto, ha especificado que el salario base estatal es la clave que sirve de referencia “para la cotización, para la jubilación o para cuando haya una baja”, calificando las medidas autonómicas como un mero “parche”.
El plan organizativo para eliminar las guardias de 24 horas
Ante la falta de reformas estructurales por parte de la administración del Estado, la Comunidad de Madrid ha iniciado el desarrollo de un plan de contingencia interno para flexibilizar las condiciones de las plantillas hospitalarias.
“Desde la Comunidad de Madrid, al lado de los profesionales, nosotros estamos trabajando junto con colegios profesionales, sindicatos e lo más importante, los médicos que están trabajando en los hospitales, en un cambio organizativo que incluye también esa no obligatoriedad de las guardias de 24 horas”, ha adelantado Matute.
Al ser preguntada sobre la capacidad de resistencia del sistema autonómico ante la prolongación de la huelga, la consejera ha recordó que la sanidad sufre las consecuencias de “un sistema obsoleto y encorsetado que hay que cambiar”.
Pese a la suspensión de citas, Matute ha reivindicado los datos de las listas de espera de la región: “En Madrid tenemos músculo, es más, hemos visto que en las últimas mediciones de listas de espera seguimos estando por debajo de la media nacional, 46,6 días, tres veces menos que los 121 días de espera quirúrgica de la media nacional”.






