El enjuague de la Ayuda a Domicilio en la JGL es un escándalo político colosal: La tacañería administrativa de los pliegos ha terminado perjudicando a los vecinos más vulnerables

El escándalo del expediente del Servicio de Ayuda a Domicilio (Expte. 2026/PA/003) de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón es algo más que una simple muestra de incompetencia burocrática, como contó El Capitán Possuelo. Destapa algo mucho más grave. Tremendamente más grave. Un escándalo por todo lo que lleva consigo de fallo político de este Gobierno de irresponsables.
Lo que han hecho en la JGL es una preocupante falta de sensibilidad social y una alarmante desconexión de la realidad por parte del Gobierno que dirige Paloma Tejero.
Cuando la gestión pública se reduce a cuadrar números en un despacho ignorando el coste de la vida, las consecuencias las pagan siempre los mismos vecinos más vulnerables.
Y es que el análisis de lo ocurrido no deja lugar a dudas, tras lo publicado hace unos días en El Correo de Pozuelo. Y una alcaldesa del PP de esta ciudad no debe consentir…
Y es que diseñar unos pliegos para el Servicio de Ayuda a Domicilio con unos precios de salida tan ridículamente bajos que no cubren ni los costes mínimos de personal ni de intendencia es un error político imperdonable. Insisto, imperdonable.
En un Ayuntamiento que presume de músculo financiero y que maneja un presupuesto 2026 de 207 millones de euros, racanear en el cuidado de nuestros mayores y dependientes es una indecencia.
Los precios fijados en los pliegos nacieron completamente alejados del mercado actual y nadie se dio cuenta de ello o, simplemente, pasó porque lo consideraba algo menor. Esta es una ciudad de ricos…
El resultado directo de esta ceguera fue una licitación fantasma a la que solo concurrió una empresa que, en cuanto hizo los números finales, prefirió asumir una fuerte penalización económica antes que arruinarse prestando el servicio…
Esa ha sido la realidad política de este Gobierno de forasteras. Cuando la administración licita miseria en algo tan sensible, el concurso termina volviéndose contra la alcaldesa como máximo responsable.
Sin embargo, siendo esto muy grave, la verdadera dimensión del desastre llega con la “solución” provisional adoptada por el Gobierno Tejero.
Para tapar el agujero de su propio fracaso, la Junta de Gobierno decidió prorrogar de manera extraordinaria el antiguo contrato (Expte. 2022/PA/040), aquel que en su día aprobó la ya olvidable exalcaldesa Susana Pérez Quislant…
Y estamos hablando de estirar un marco contractual diseñado en el año 2022.
Cualquiera que haga la compra o gestione una casa (salvo los concejales del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón que ganan mucho más dinero del que merecen y viven de espalda a la realidad) sabe que la vida, la inflación y los costes salariales han subido una barbaridad entre 2022 y este año 2026.
Pretender, por tanto, que se preste un servicio de calidad en pleno 2026 con los precios y las tarifas congeladas de hace cuatro años es una utopía irresponsable.
¿Qué tipo de atención van a recibir nuestros dependientes?
¿A costa de qué recortes en la calidad o de qué precarización de los trabajadores del servicio se va a sostener esta prórroga forzosa?
No tenéis perdón.
Y es que esta cadena de despropósitos evidencia un desprecio intolerable hacia los ciudadanos que más apoyo necesitan de su administración o, lo que es peor, un abandono total del Gobierno que ya ha quedado en manos de analfabetos políticos…
La urgencia y la improvisación se han convertido en la marca de la casa de una alcaldesa más preocupada por salvar su trasero que por la microgestión diaria y el bienestar real de sus vecinos pobres.
Pozuelo no puede permitirse un Gobierno que asfixie los servicios sociales esenciales mientras le sobran millones para fabricarse pajas mentales.
La ayuda a domicilio no es un lujo prescindible ni un negocio con el que regatear y menos en la ciudad que presume de ricos.
Es un derecho fundamental, y en esta ciudad más, que hoy, por culpa de una gestión negligente, ha quedado herido de muerte.
¿Quién va a dimitir por este escándalo, alcaldesa?
¿Lo saben en Madrid?
Es un escándalo político de primera magnitud con los más débiles y, por tanto, intolerable.
Menos samba, alcaldesa, y más trabajar…
Eres culpable “in vigilando”.
Manolo Pérez






