¿Cuál es el presupuesto total de la Policía Municipal para que no se les vea por la calle? ¿Cuánto cobran? ¿Qué responsabilidad profesional y política tienen Antolínez y Tejero?

Estimado Capitán:
Cansado de BMW, drones y “pollasbobas” de cámaras de seguridad y demás chuminadas relacionadas con la seguridad en Pozuelo, le escribo para hacer unas preguntitas por si alguien tiene la vergüenza torera de contestarlas, siguiendo la filosofía de su periódico de conocer en qué se gasta el Gobierno nuestro dinero, que ya les vale.
Y son preguntas muy sencillas pero imposibles de conocer en este Ayuntamiento de la Oscuridad…
¿Cuál es el presupuesto total de la policía municipal para que no se les vea por la calle?
¿Cuánto cobran al mes?
¿Qué responsabilidad profesional y política tienen el comisario Antolínez y la alcaldesa Tejero?
El Gobierno de Pozuelo habla mucho de seguridad. Presume, inaugura, anuncia. Se le llena la boca con las estadísticas cocinadas del Ministerio de Interior. Repite el mensaje de ciudad segura del mundo-mundial hasta convertirlo en eslogan. Pero el vecino que vive el día a día en su barrio, como yo, formula una pregunta mucho más sencilla:
Vale, muy bien, pero ¿dónde está la policía que no se la ve, insisto?
Y ahí empieza el problema.
Porque mientras el discurso institucional se llena de palabras, la realidad que percibe la calle apunta a otra cosa.
¿Es verdad que la seguridad de Pozuelo se sostiene, como han publicado ustedes, a base de gratificaciones y horas extraordinarias y que todo es un dislate de dinero?
Cuando un Ayuntamiento eleva a Pleno “cantidades globales destinadas a gratificaciones”, y lo hace en un contexto de tensión por el precio de esas horas, lo que está admitiendo (aunque no lo diga abiertamente) es que el sistema funciona a base de parches.
¿Es esto un modelo de seguridad o un modelo de buen sueldo para algunos?
La seguridad municipal no puede organizarse como quien apaga fuegos con billetes de 50 euros. Las horas extras no son un plan estructural, son un recurso excepcional. Y cuando lo excepcional se convierte en norma, el problema deja de ser económico y pasa a ser de gestión.
El síntoma más claro de esa fragilidad aparece cuando, desde el ámbito sindical, se plantea incluso la no prestación de servicios extraordinarios como medida de presión.
Entonces, el mensaje es inequívoco. El modelo actual depende de una disponibilidad voluntaria que puede fallar en cualquier momento.
¿Puede un municipio como Pozuelo de Alarcón permitirse que una parte esencial de su seguridad dependa de si hay o no agentes dispuestos a “hacer horas”?
No lo sé pero la presencia policial en la calle no se compra, se organiza. Y no se organiza con horas extraordinarias y coches BMW, drones y parafernalias sino con seriedad, profesionalidad y política.
Los vecinos no pagan impuestos para ver más partidas presupuestarias o más titulares. Pagan para ver patrullas, para tener prevención, para sentir disuasión. Para sentirse seguros.
Pagan para que el servicio público funcione.
Y si el ciudadano percibe que “no hay nadie” en la calle, la conclusión es inevitable y negativa ya que indica que algo no se está traduciendo en servicio real.
Y esa responsabilidad adquiere aún más peso desde el momento en que Paloma Tejero asumió directamente las competencias de Policía Municipal y Emergencias tras la reorganización del área.
Asumir competencias implica asumir también la rendición de cuentas.
No con declaraciones, sino con datos.
Sin transparencia, crecen las dudas
Si el Ayuntamiento quiere reforzar la confianza de los vecinos en su policía, debe responder con claridad…
Insisto:
¿Cuál es el presupuesto total de la policía municipal para que no se les vea por la calle?
¿Cuánto cobran al mes?
¿Qué responsabilidad profesional y política tienen el comisario Antolínez y la alcaldesa Tejero?
¿Es verdad que pasa de 15 millones de euros al año solo es nóminas a lo que hay que añadir un montón de cosas y chuminadas?
Solo es una pregunta.
¿Alguien la va a responder?
Es dinero público. Tiene que haber transparencia.
¿Quiénes son los responsables?
¿El comisario Lorenzo Antolinez que gestiona el día a día del servicio tirando con pólvora del rey y/o la alcaldesa Paloma Tejero, que en lo único que piensa es en no tener problemas?
Aunque, al final de todo, la pregunta clave no sea cuánto se gasta sino qué se consigue con tan brutal gasto.
¿Cual es la relación calidad-precio?
Creo la respuesta es nada.
O sí, la respuesta es crear un cuerpo de elegidos para la gloria…
Gracias, Capitán, por velar por nuestro dinero y denunciar los abusos del mismo…
Juan Pozuelo







Yo si veo a la PM por las calles . Yo si me siento segura . Un saludo
Estaban escondidos (mejor dicho camuflados, que es más táctico), porque hace como 2 semanas la DGT lanzó su última campaña de control de velocidad, sacaron su radar todos los días. Hasta escondidos detrás de unos setos en el aparcamiento del Burguer King de la entrada de Pozuelo por la M40 con su radar los llegué a ver.