La concejala Miriam Picazo evade contestar por escrito sobre la mala situación de los suelos de caucho en los parques infantiles o cuando a la seguridad infantil se responde con burocracia

(Harto ya de estar harto de pedir transparencia a las respuestas del Gobierno a preguntas por escrito de la Oposición en numerosos artículos y que dicha petición no sirva de nada mientras los concejales se ríen de los vecinos, hemos decidido contarlas una a una para poner en vergüenza a sus autores, aunque lo dudo.
Para ello, recuperamos la vieja sección de El Correo de Pozuelo “El Imperio contra Paca” y a su autora Paca Garsse Lorito)
¿Qué tal, amigos?
Aquí de nuevo para denunciar la “tramparencia” del Gobierno de Paloma Tejero. Me retiré cuando se fue la olvidable Quislant pero, como las alcaldesas peperas siempre tiran al monte y la transparencia les produce ronchas, es hora de volver.
Y es que, lo que está pasando en los Plenos del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón con las Preguntas y Respuestas escritas clama al cielo…
Así que, vayamos al curro…
En el último Pleno de abril, asistimos a una de esas escenas que definen a la perfección la desconexión entre la gestión pública y la realidad de las calles.
Ante una pregunta legítima y necesaria del concejal Helio Cobaleda (PSOE) sobre el alarmante estado de los suelos de caucho en los parques infantiles y los riesgos que suponen para los niños, la respuesta de la todopoderosa concejala Miriam Picazo Alonso no solo fue decepcionante, sino que rozó el insulto a la inteligencia de los vecinos.

Como ven, Picazo optó por parapetarse tras un muro de tecnicismos y siglas. Aludir a las Normas UNE-EN 1176 y al Real Decreto 1801/2023 es, en términos llanos, una maniobra de distracción.
Para después, certificar que un área infantil cumple la normativa. Pero la cumplió (pretérito indefinido) en el momento de su instalación. Pero que cumpliese (pretérito imperfecto de subjuntivo) no garantiza que, tras años de exposición al sol, la lluvia y el uso, ese caucho cumpla (presente de subjuntivo) y no se haya convertido en una superficie rígida, agrietada o directamente peligrosa.
La seguridad no es un sello en un papel guardado en un cajón; es el mantenimiento diario que evita que un niño se rompa una muñeca al caer pero…
Pero lo más grave, sin embargo, llegó al final de su respuesta al afirmar, con ligereza, que “no se ha incorporado a la normativa obligación ni recomendación alguna referente a este estudio”…
O sea, admitir, de facto, una absoluta falta de iniciativa. Es confesar que, si la ley no obliga explícitamente a mirar el estado del suelo hoy, el Ayuntamiento prefiere cerrar los ojos.
Todo un ejemplo gubernamental…
A la señora Picazo le van las normas leídas que el tiempo del verbo.
No hay más preguntas, señoría.
Vamos…
Paca Garsse Lorito





