Si Tejero rectificase su política de obras desquiciadas y se preocupase por conocer la idiosincrasia de esta ciudad haría lo contrario, exactamente, que lleva tres años haciendo

Estimado Capitán:
He leído con mucho interés su artículo sobre la posible entrada en razón de la alcaldesa Paloma Tejero respecto a esa locura de obras desquiciadas y, si es verdad su rectificación, me gustaría, sin ánimo de aconsejar, hacerle llegar una idea política real sobre Pozuelo de Alarcón por si le sirve para reflexionar.
Es una idea sencilla y basada en textos de El Correo de Pozuelo, periódico del que soy asiduo lector desde hace años. Y no lo digo por halagarle el oído sino por ser algo real.
Le diré que fui (primera persona del pretérito perfecto simple del indicativo del verbo ir) afiliado del PP y he visto pasar varias alcaldesas de ese partido por Pozuelo de Alarcón sin conocer su propia idiosincrasia.
Y es que el gran problema de Pozuelo de Alarcón es que, en este momento y desde hace tiempo, no es una ciudad convencional y la tratan como convencional.
Pozuelo de Alarcón es, simple y llanamente, una Federación de Urbanizaciones, como tantas veces han escrito en su periódico. Aunque yo añadiría, si me permite, de Urbanizaciones y Colonias.
Una federación de urbanizaciones y colonias sin cohesión entre ellas. Sin nada que las una. Sin sentimiento de pertenencia al grupo. Sin ninguna emoción por lo común. Y es referencia de esta realidad lo que ocurre, y es solo un ejemplo, con las fiestas que se celebran a lo largo del año.
Salvo en sus propios barrios, como pueden ser las de la Consolación en el Centro de Pozuelo, esas fiestas no se sienten como fiestas de la ciudad. Pozuelo de Alarcón es una ciudad sin fiestas. Y como éste, hay bastantes más ejemplos. Y esa desconexión hace necesario intentar todo lo posible para resolver ese problema si, políticamente, se quiere convertir a Pozuelo de Alarcón en una ciudad en el más amplio de su definición.
Pozuelo de Alarcón solo es un lugar donde vive mucha gente pero no es una ciudad desde el punto de vista clásico.
Hemos olvidado que nadie ama a su ciudad porque sea la más grande, la más rica o la más avanzada, sino porque es, simplemente, la suya. En Pozuelo de Alarcón se reside pero sus residentes no la sienten como suya.
Y ese sentido de pertenencia es el que falla en Pozuelo de Alarcón. Un sentido que no se mide en la calidad de vida, como se hizo hace casi 20 años para constituirlo, sino en la integración de los ciudadanos en su entorno, la reducción de sus desplazamientos, la participación en las tareas políticas y sociales o la distribución ponderada de dotaciones a su servicio.
Extrañamente, el vecino de Pozuelo nunca ha participado en las tareas políticas y sociales de la ciudad. Nunca se ha sentido partícipe de ellas. Protagonista. Se ha acostumbrado a que todo se lo den hecho. Vota y paga sus impuestos pero no participa de las decisiones que se toman para usar su dinero.
En necesario que el contribuyente vea que su dinero bien empleado en esa idea común de hacer ciudad y que sienta que participa en ello.
Es muy simple. Todo lo contrario de lo que han hecho las últimas alcaldesas. Ni lo hizo Adrados, ni Quislant ni la propia Tejero…
Es normal. Son forasteras y no conocen la ciudad. Bueno, Adrados si vivía y vive en Pozuelo pero es una vecina tipo de lo que es esta Federación de Urbanizaciones y Colonias.
Pepero Pozuelero







Pozuelo es víctima de la idiosincrasia de los partidos. Colocan peones, pagan favores, mueven fichas aquí y allá y Pozuelo, donde el PP gana sobrado, es como un “comodín” para esos enjuagues. Así, nos colocan unos equipos de Gobierno que son para mear y no echar gota. Desde Sepúlveda, pasando por el siguiente (no recuerdo su nombre, el del árbol carísimo comprado en Holanda para el Cerro de los Gamos), pasando por las últimas trillizas, todos han sido tela de malos. Lo mejor, el que robaba a poquitos; de ahí para abajo… Pero claro, con Perro Snchez en la Moncloa , a quien vas a votar? Al rojerio?
Esto no tiene solución.