¿Cuándo se conocerá la liquidación de 2025? ¿Es verdad qué su resultado es un superávit falso (de lo no invertido) para alimentar esa hipoteca de 207 M que Tejero necesita en 2026?

En Pozuelo de Alarcón pasan cosas que ni el mejor guionista de sainetes municipales se atrevería a firmar. La última farsa de la Junta de Gobierno Local parece diseñada para batir récords. Pero no de eficiencia sino de equilibrismo contable sacado de un manual de ingeniería financiera aplicado a la desesperación electoral y a una falta de transparencia que roza el funambulismo administrativo.
Bajo la batuta de Paloma Tejero, el Gobierno ha aprobado la Liquidación del Presupuesto de 2025 de una forma nunca vista por su sospechosa rapidez (aparecía en el Orden del Día del 26 de febrero de 2026), pero, extrañamente, se la mezcló con un suplemento de crédito de 31,5 millones de euros que nos colaron de clavo en forma de Asunto Urgente. Lo de siempre.
¿Y qué creen ustedes que nos vendieron?
¿La liquidación del presupuesto de 175 millones de euros del año 2025 o el suplemento de crédito para inflar el presupuesto de 2026 hasta los 207 millones de euros?
Bingo… Raro pero bingo.
El suplemento de crédito… Lo importante es el futuro…
Pero claro, para ir hacia el futuro de locos de 2026 había que saber qué pasó en el pasado reciente de 2025…
¿Y qué pasó en 2025?
¿Qué pasó con los 175 millones del presupuesto de 2025?
Porque, seamos sinceros, esos millones no se ven por ningún lado. No hay grandes mejoras en los barrios, ni servicios reforzados, ni rastro de las inversiones prometidas.
Y esa falta de visión nos lleva a una sospecha lógica:
¿Se ha provocado un superávit artificial frenando inversiones necesarias solo para generar un Remanente de Tesorería y que la alcaldesa pudiera disponer de ese dinero para su utopía?
Si es así y me juego el bigote, no estamos ante una gestión austera en 2025 que ha dado superávit, sino ante una hucha electoralista creada dolosamente a base de dejar a Pozuelo bajo mínimos el año pasado y así sacar dinero para poder costear la “locura” de este año (50 millones para el utópico Palacio de Congresos y Hotel que nadie quiere ponerlos).
No se entiende de otra manera. Necesitaba aprobar la Liquidación de 2025 para disponer “legalmente” de su superávit. Todo bien estudiadito.
La maniobra administrativa es de juzgado de guardia. Lo que dicta el decoro y la ley es presentar primero la liquidación de 2025, rendir cuentas de lo gastado (o de lo ahorrado por no querer invertir) y, después, plantear el aumento para el siguiente ejercicio.
Pero aquí se ha hecho todo en un pack de urgencia para evitar el debate.
Al solapar los procesos, Tejero oculta el incumplimiento del plan de inversiones anterior y nos vende un presupuesto récord de 207 millones que es, en gran parte, el dinero que no supo o no quiso ejecutar a tiempo para los vecinos. Y en esa venta está todo lo que no hizo en 2025. Pregunto.
Y vuelvo a preguntar por esto:
¿Cuándo conoceremos la liquidación de 2025 para rectificar esta teoría político-económica?
No tengo ningún problema en rectificar…
Pero lo dudo. Paloma Tejero ha entrado en una fase de “todo o nada” y todo le vale.
En lugar de una gestión ordenada en sus últimos meses de legislatura, ha optado por el gasto desenfrenado y la ingeniería contable.
Pero Pozuelo no necesita simulacros ni presupuestos hinchados con suplementos de última hora…
¿Es verdad qué el dinero de 2025 desapareció de la gestión real para terminar alimentando una hipoteca municipal de dimensiones desconocidas en 2026?
¿Por qué no se ha publicado esa Liquidación si ya la ha aprobado la Junta de Gobierno?
Puf…
Algo huele mal en el Arroyo de las Viñas, tan cercano al Ayuntamiento…
¿Por qué Tejero huye de esta mala manera?
Si el futuro de Pozuelo depende de esta huida hacia adelante, más nos vale abrocharnos los cinturones.
Manolo Pérez






