El karma existe: Mientras la alcaldesa presume de un solo delito de tráfico de drogas en todo 2025, la Guardia Civil detiene a un joven de Pozuelo, en Segovia, con 20 tabletas de hachís

El karma existe.
Y hay que tener cuidado con él… Porque basta que presumas de algo para que te cierre la boca de un revés…
Y es que, tras la celebración de los datos estadísticos de criminalidad de la alcaldesa Tejero y sus “dos comisarios de corps” pese a haberse solo registrado un solo delito de tráfico de drogas, durante todo 2025, en el Gran Pozuelo de Alarcón (algo casi entrañable)…
Algo poco menos asegurar que esta ciudad es más segura del hemisferio occidental porque el tráfico de drogas ha descendido un 85,7%, zasca…
Zambombazo del karma…
La Guardia Civil ha detenido en la provincia de Segovia a un joven de 25 años, vecino de Pozuelo de Alarcón, con veinte tabletas de hachís ocultas bajo el asiento del copiloto. Veinte. Que no es una, pero tampoco vamos a ponernos dramáticos.
El operativo se desarrollaba en la carretera A-601 dentro de un dispositivo preventivo de esos que, a tenor de las cifras triunfales, deberían estar más bien dedicados a encontrar tréboles de cuatro hojas.
El conductor no tenía antecedentes. Mostró actitud normal. Todo en orden. Nada que ver aquí. Circulen.
Hasta que los agentes, quizá llevados por el karma inconscientemente, decidieron inspeccionar el vehículo. Y debajo del asiento aparecieron las veinte tabletas de hachís, acompañadas de varios teléfonos móviles y tarjetas prepago.
Elementos que, según la costumbre policial, suelen vincularse a la distribución de estupefacientes, aunque quién sabe: tal vez se trataba de un proyecto artístico conceptual sobre la movilidad interprovincial.
El joven fue detenido y puesto a disposición judicial con sus correspondientes diligencias. Un trámite menor que, afortunadamente, no debería empañar el relato principal. Vaya mala suerte.
Es cierto que es de Pozuelo pero, siendo rigurosos, la detención se produjo en Segovia. Y todos sabemos que la estadística municipal es como el WiFi que pierde intensidad al cruzar la frontera administrativa.
Si uno sale de casa con veinte tabletas y lo interceptan en otra provincia, la pureza estadística permanece inmaculada. El dato sigue siendo uno. Y el porcentaje, glorioso.
Así que tranquilidad. Mala suerte, pero tranquilidad.
La Arcadia local permanece intacta.
Las cifras cuadran. Y cuando las cifras cuadran, cuadran aunque sea a martillazos…
Juan Manuel Sánchez





