Historia de la crisis permanente que padece el PP de Pozuelo de Alarcón desde hace 15 años y que hoy ha vuelto a recrudecerse con imprevisibles efectos (II). Una serie de Pepero Pozuelero

Y llegaron las elecciones de 2007. El PP en Pozuelo, arrasaría. El Alcalde volvió a ser Jesús Sepúlveda. No tenía rival. Y Esperanza y La Familia, lo sabían. Enrique no podía ser impuesto el candidato en las siguientes pero se conformaba porque era diputado en la Asamblea de Madrid, aunque mantenía su militancia y presidencia en el PADE, y su hermana Almudena había entrado en el Ayuntamiento como concejala…
Sepúlveda, Félix Alba y otros tantos se seguían llevando las manos a la cabeza. Todos sabían de la traición de Enrique al PP y aquello volvió a abrir heridas.
Sepúlveda, además sabía cómo surgió el PADE porque había sido senador por Murcia y allí ese partido tenía parte también de su origen. Y Yolanda Estrada, más. Yolanda es murciana. Y “aquello del PADE fue la unión de los más extremistas que he conocido en política. No los quiero ni en pintura”, según se publicó en este mismo diario.
Poco después, el PADE se integró en el PP y La Familia volvió al redil. Eso sí, al ser lo de Enrique una expulsión, alguien tuvo que pasar por el aro decir que era una persona ejemplar y avalar su inclusión en el PP de Pozuelo. No debe ser muy complicado averiguar la persona que tuvo que avalar a Enrique. Bastaría con mirar lo archivos de la Agrupación, salvo que alguien haya hecho desaparecer el aval.
Como el acuerdo de Carlos Ruiz Soto con Esperanza Aguirre llevaba añadido la integración del PADE en el PP, con todo lo que en Pozuelo llevaba consigo, a cambio de conseguir para Enrique la alcaldía de la ciudad, empezó a gestarse la operación Pozuelo. Desde Sol. Con Esperanza Aguirre e Ignacio González y estamos en 2008.
El PP de Pozuelo no entiende casi nada de lo que empieza a pasar y Enrique empieza a ser la opción de González, que quiere acabar con Sepúlveda porque no le baila el agua.
Enrique, por su parte y a las espaldas del PP de Madrid, pacta con el fallecido Leopoldo Gómez una estrategia de desgaste contra Sepúlveda, Gonzalo Aguado y Yolanda Estrada. Estrategia que obtuvo sus frutos antes de lo esperado por obra y gracias de Gürtel aunque no tuviese nada que ver una cosa con la otra. O vaya usted a saber.
Pero lo cierto es que el Grupo Municipal del PP en el Ayuntamiento se empezó a romper. Digamos que por choque de intereses. Por arte de magia se había empezado a poner en duda la honorabilidad de alguno de ellos. Y Yolanda Estrada era la más débil. No tenía apoyos fuera. No era pareja de Juan Carlos Vera aún. La iban a cuestionar desde dentro para restarle credibilidad a todo.
En esa estrategia usan a Pilar Garrido, concejala de entonces y próxima a la izquierda.
Pilar Garrido se unió a Almudena Ruiz y Beatriz Pérez para “machacar a Yolanda Estrada”, por si acaso alguien piensa en ella como posible candidata.
El objetivo era claro: “Humillarla y cuestionar su honestidad”. Cuentan con el apoyo incondicional del área de Hacienda del Ayuntamiento con José María Mayo y Javier Hernández Bex. Bex, íntimo amigo del preso Roberto Fernández y enemigo “privado” de Estrada. NO recuerdo bien a qué se debió aquella enemistad… Cuentan cosas raras pero como no tengo pruebas, no las puedo exponer aquí.
Aquí solo puedo contar que Hernández Bex sigue como Director general sin ser funcionario en nuestro Ayuntamiento.
También puedo contar que todos juntos decidieron atacar a Yolanda Estrada. Atacándola a ella, atacaban a Gonzalo Aguado y a Jesús Sepúlveda, pero desde la cobardía de no hacerlo directamente. Me cuentan que los machismos que contra ella hay ahora, siempre los hubo y fueron fomentados y difundidos por este grupo que, presuntamente, lideraba en la sombra por Enrique Ruiz.
Pero llegó Gürtel, como he dicho, y con ello la dimisión de Sepúlveda.
Las cosas cambiaron en horas. Y esta mini conspiración, se convirtió en la mayor conspiración contra los intereses y el buen nombre de Pozuelo.
Era el momento de ir a por todas. Usaron a Félix Alba para conseguir sus objetivos. Alba tenía que ser Alcalde. Era el más manipulable, el más influenciable. Y el menos peligroso. Y empezaron a gestar un “interesado” núcleo “proFélix” que, como hemos visto con los años, fue sólo eso. Un peón necesario.
Pero no contaron con Génova… El PP volvía a romperse y el PP, esta vez, nacional temió que todo se le fuera de las manos y nombró alcalde, contra viento y marea, a Gonzalo Aguado y como mal menor con la orden expresa de intentar calmar al partido que se encontraba muy mal tras la salida de Sepúlveda y su división interna. División que afectaba también al Grupo Municipal…
El PP de Pozuelo volvía a estar en el disparadero…
Continuará…
Pepero Pozuelero






