Inquietud en el Pasillo del Infierno del Ayto: El sueño de la Tasa de Basuras puede convertirse en pesadilla ante la inminente decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid

Ayer tuve un sueño. Como en la canción de Los Pasos, no piensen que soy tan presuntuoso como para compararme a Martin Luther King.
Y en ese sueño observé un gran silencio en el Pasillo del Infierno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón. Y vi cómo la alcaldesa Paloma Tejero y la concejala de Hacienda Lucía Molares contenían la respiración a la espera de la inminente decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid sobre la controvertida tasa de basura.
Puf… Mira que si…
No seas gafe, Molares…
Y es que, de pronto, la posibilidad de que una recomendación europea, convertida en obligación difusa que un Gobierno insensato y torpe como el de Pedro Sánchez, dejó, como tantas veces, con el armazón jurídico a medio construir, podría tener un resultado perverso para los ayuntamientos que corrieron a recaudar con ella.
Y es que, lógicamente, cada ayuntamiento, ávido de pasta y sin encomendarse a Dios ni al Diablo, diseñó su propia tasa como buenamente pudo, componiendo un puzle fiscal donde el hecho imponible es el mismo pero las fórmulas, las cuotas y hasta la filosofía cambian de una calle a otra del mapa regional. Y esa locura puede tener en su interior una carga explosiva a punto de saltar todo por el aire…
Ay, Eugenio “Vampiro” Martínez Serrano…
Puf… Mira que si…
Los inspectores de la Hacienda Pública Local ya avisaron de la inseguridad jurídica elevada, del riesgo de impugnaciones y de la posibilidad real de que los tribunales tumbasen ordenanzas enteras. Traducido al castellano de contribuyente significa devolverles el dinero cobrado. Mucho dinero.
Millones de euros que se recaudaron ilícitamente pueden pasar, de pronto, a recaudarse ilegítimamente. Millones de euros que se gastaron alegremente los Ayuntamientos en general y el de Pozuelo en particular.
Puf… Mira que si…
Que no te preocupes, que no…
Porque si ya en cualquier municipio el golpe sería serio si esto va por el aire, en Pozuelo podría ser algo tremendo. No solo por las cifras, que también, sino por el momento político y presupuestario.
Con unas cuentas temblando como tiemblan los flanes en el guardabarros de un tractor, con más trampas que una película de chinos, con “liquidaciones discutidas de patada a seguir” y con el horizonte financiero de un presupuesto 2026 basado en el Remanente de Tesorería (manda güevos), una sentencia adversa caería como una losa en mitad de un tablero de ajedrez.
Imaginen la escena que vi en mi sueño…
Por un lado, la alcaldesa Paloma Tejero, que gobierna con ese entusiasmo festivo que a veces confunde la política municipal con el permanente sueño de la inauguración del utópico Palacio de Congresos, en el que hay que poner 20 millones de euros porque hay que ayudar.
Y, por otro, la concejala de Hacienda Lucía Molares obligada a devolver pasta intentando cuadrar números que podrían empezar a irse como se escurre la arena de una mano abierta si el tribunal decide que la tasa no se sostiene jurídicamente.
Porque una cosa es aprobar un ingreso… y otra muy distinta tener que devolverlo.
Puf… Mira que si…
No seas obsesiva, Lucía…
Y ahí será donde empiecen los sudores fríos.
Y ahí será donde las sonrisas institucionales se vuelvan tensas muecas.
Y ahí será donde cada llamada del departamento jurídico suene un poco más alta de lo normal.
Y ahí será cuando Martínez Serrano adelante unos días las vacaciones de verano…
Si el fallo avala la tasa, respirarán. Habrá discurso de responsabilidad, seguridad jurídica y gestión rigurosa. Se dirá que todo estaba previsto, que Pozuelo actuó con prudencia, que el modelo era sólido. El guión habitual de las victorias administrativas.
Pero si ocurre lo contrario…
Puf, vaya toalla…
Tómate un lexatin, Molares, porfa…
Y es que si ocurre lo contrario, entonces empezará lo verdaderamente interesante:
Explicar a los vecinos por qué un impuesto discutido debe devolverse, rehacer presupuestos, tapar el boquete y, sobre todo, asumir el coste político de haber jugado una partida con reglas poco claras.
Devolverse… Qué alguien aparte de mí ese cáliz.
Y en un municipio donde la presión fiscal se empieza a mirar con lupa de aumento por culpa de estas señoras abusadoras, eso no es precisamente un detalle menor.
Y, demonios, de pronto sonó el despertador…
Y en la radio, un periodista hablaba de la inquietud de los municipios madrileños ante la próxima decisión judicial sobre la tasa de basura…
Qué cosas… A ver si no era un sueño…
El Capitán Possuelo






