El cibercrimen dispara la criminalidad total en Pozuelo un 8,0% ya que sube un 61,4%, según Interior. También preocupan los delitos contra la libertad sexual que aumentan un 37,5%

La criminalidad total en Pozuelo de Alarcón ha experimentado un notable aumento del 8,0% en los nueve primeros meses de 2025, según el Balance de Criminalidad (acumulado de enero a septiembre) publicado por el Ministerio del Interior.
El alza general de la delincuencia se debe exclusivamente a la explosión de los ciberdelitos, ya que la criminalidad convencional en las calles de Pozuelo registra una tendencia a la baja.
La cifra total de infracciones penales ha pasado de 1.728 a 1.867 entre 2024 y 2025.
Esta subida se explica por el dramático incremento de la Cibercriminalidad, que se dispara un 61,4% en el municipio. Dentro de esta categoría, las estafas informáticas son el motor del incremento, con un repunte del 64,4%, pasando de 239 a 393 casos.
A pesar de la preocupación que genera el entorno digital, la Criminalidad Convencional (delitos físicos) desciende un 2,9% gracias a reducciones notables en varios tipos de robos:
- Robos con violencia e intimidación bajan un 39,1% (de 23 a 14).
- Robos con fuerza en domicilios caen un 33,9% (de 59 a 39).
- Robos con fuerza en establecimientos disminuyen un 27,3% (de 77 a 56).

En cualquier caso y, como se puede ver en el cuadro, hay cierta preocupación porque el informe del Ministerio del Interior detalla que los Delitos contra la libertad sexual han aumentado un 37,5%, pasando de 8 a 11 casos. Aunque las agresiones sexuales con penetración (violaciones) descienden un 66,7% (de 3 a 1), el resto de delitos contra la libertad sexual se duplican, creciendo un 100% (de 5 a 10).
Otro dato que rompe la tendencia a la baja es el de los Homicidios dolosos y asesinatos consumados, que registran un incremento del 100,0%, pasando de cero a un caso en los primeros nueve meses de 2025. En contraste, el Tráfico de drogas experimenta una fuerte bajada del 83,3%.
En resumen, Pozuelo de Alarcón se enfrenta al desafío de la delincuencia digital, mientras que sus fuerzas de seguridad mantienen a raya la mayoría de los delitos tradicionales.
Redacción






